También con agua
Típico partido de invierno. Lluvia constante, incómoda, de esa que molesta y viene cruzada por el viento que movía los árboles en el Prado. Panorama invernal que no permitió la luz primaveral y el color que siempre le pone Fénix a los partidos. El equipo de Carrasco se adaptó a las inclemencias reinantes del tiempo y el exquisito fútbol no apareció, pero de todas maneras ganó y continúa aspirando aún a ser el campeón del Clausura. Lo único que quedó claro el fin de semana, es que de los chicos el único que puede pelearle el campeonato al líder Danubio, es el equipo de Capurro.
Mejor que nada, es un empate
La lluvia afectaba a todos, jugadores, técnicos, jueces, público y periodistas, pero más lo sintió el equipo de Fénix, que según sus antecedentes, los partidos con agua son los que más le complican. La pelota va y viene mucho más rápido, se retiene menos el balón y el terreno mojado no permite que el jugador se pueda parar bien en el campo, por lo que apela a pasarla rápidamente o pegarle hacia adelante.
Wanderers arrancó mejor y el equipo de Carrasco no encotraba el balón, instrumento fundamental para realizar buen fútbol, y cuando lo tuvo lo utilizó mal.
Ligüera no apareció en el primer tiempo como el conductor de su equipo y el resto, por consecuencia, no encontró la pelota.
La leve superioridad del bohemio se cristalizó rápidamente a los nueve minutos cuando Blanco, increíblemente por ser de los más pequeños, ganó en el área de De León y convirtió de cabeza el primer tanto.
Posteriormente el asedio bohemio fue mayor, pero no concretaba en el arco, lo que insinuaba en las cercanías.
Las subidas de Dadomo y Ronald Ramírez fueron un azote para la defensa y el brasileño Wagner Souza tenía graves problemas en la contención.
Sin embargo en una de las llegadas de los de Capurro, Jorge Martínez, infantilmente sacó la pelota con la mano dentro del área y Larrionda, de buena actuación, sancionó el penal. El goleador Hornos lo convirtió en gol.
Luego Carrasco realizó un cambio, quitó a Cupla y envió al campo a Christian Martínez.
En este tiempo no hubo más goles y se fueron al descanso, para Fénix era bastante, pues se llevaba un empate.
Krasouski utilizó toda la artillería pero no pudo
Para el segundo tiempo la lluvia no paró, todo era igual y el público se guarecía bajo los paraguas que como hongos brotaban en la tribuna.
El local salió con todo decidido a buscar la victoria sobre el arco rival, Blanco era como la garúa, molestaba pero no mojaba y Martínez se fue diluyendo en el partido.
Sin embargo un hecho parecía cambiar el destino del partido, pues Larrionda, quizás en forma apresurada expulsó a Andrée González. El bohemio era superior y con un jugador de más todo hacía suponer que se pondría en ventaja muy pronto.
Carrasco que demuestra cada partido que avanza, lo primero que hizo fue reponer el fondo y mandó al campo a Carballo, quitando un delantero como Segales.
Krasouski sólo quería la victoria y puso dos delanteros como Rodrigo Bengua y Julio De Souza, en lugar de un defensa y un volante de contención.
Fénix estaba decidido a agazaparse y esperar el contragolpe. El pelotazo largo llegó, pese a que Carrasco dice que su equipo no tira pelotazos, y Nanni se equivocó cuando tuvo que salir fuera del área, ya que en vez de restar hacia la tribuna la tiró hacia el centro, corto el remate y rastrero. Tuvo tanta mala suerte que le quedó en los pies del genio de Ligüera, que inmediatamente sus reflejos tuvieron la solución para la situación, tirarla rápido y por encima del arquero que retrocedía desesperadamente, pero no pudo evitar el gol.
A partir de allí, en los 23 minutos restantes, fue un monólogo de Wanderers y Krasouski mandó otro creativo a la cancha, Alcoba sustituyó al lateral Dadomo y se quedó casi sin contención en el fondo, pero era todo o nada, plata o mier…, toda la artillería en la cancha para conquistar la fortaleza de Capurro, pero la resistencia de dientes apretados y convencidos a morir por la causa, los jugadores de Carrasco no arriaban la bandera pese al compañero de menos que tenían en el campo de batalla.
Los jugadores albinegros no tuvieron ideas de cómo vencer la defensa albivioleta, a la artillería se le mojó la pólvora y jamás encontraron el camino del gol.
Finalmente Larrionda pitó el final y el grito de Feni… Feni, ganó el Prado. Los hinchas totalmente mojados, de a pie, pero contentos, emprendieron el camino hacia Capurro. Uno de ellos robó una rosa en el rosedal, miró a sus compañeros y les dijo «mojado, pero con flores vuelvo».
Además se llevó la chance intacta de su equipo de pelear hasta el último minuto del campeonato el título. Calle abajo rumbo a Agraciada por Juan Carlos Blanco, los hinchas con sus banderas analizaban las secuencias del partido, además soñaban con ganar un campeonato, por ahora lo pueden hacer.
WANDERERS – 1
Mauricio Nanni (4)
Juan Martínez (4)
José Herrera (5)
Juan Carlos Lago (5)
Claudio Dadomo (5)
Javier Mancini (5)
Sebastián Eguren (6)
Andrés Aparicio (5)
Ronald Ramírez (6)
Jorge Martínez (4)
Sergio Blanco (5)
DT: Ariel Krasouski.
Suplentes: Sergio Migliaccio, Diego Bonilla, Gabriel Rodríguez, Jesús Barboza.
Cambios: 57´ Rodrigo Bengua (4) por Juan Manuel Martínez, 66´ Julio De Souza (4) por Andrés Aparicio, 82´ Gabriel Alcoba (-) por Claudio Dadomo.
FENIX – 2
Ignacio De León (6)
Juan Cabrera (5)
Andrée González (4)
Alejandro Lago (5)
Vagner Souza (4)
Marcelo Broli (6)
Luis Cupla (4)
Martín Ligüera (7)
Javier Cámpora (6)
Germán Hornos (7)
Marcelo Segales (6)
DT: Juan Ramón Carrasco.
Suplentes: Mauricio Caro, Marcelo Méndez, Edison Suárez, Adrián Malvarez.
Cambios: 39´ Christian Martínez (5) por Luis Cupla, 54´ Mario Carballo (5) por Marcelo Segales, 79´ Milton Cortés (-) por Javer Cámpora.
Goles: 9´ Sergio Blanco (W), 28´ Germán Hornos (F) de penal, 67´ Martín Ligüera (F).
Tarjeta roja: 50´ Andrée González (F).
Tarjetas amarillas: 28´ Sebastián Eguren (W), 32´ Andrés Aparicio (W), 35´ Juan Manuel Martínez (W), 38´ Vagner Souza (F), 48´ Javier Cámpora (F), 63´ Ronald Ramírez (W).
Jueces: Jorge Larrionda (6), Edgardo Acosta y Nelson Pardiñas.
Cuarto árbitro: Yimmi Alvarez.
Cancha: Parque Alfredo Víctor Viera.
Público: 400 espectadores.
Preliminar de Tercera División: Suspendido.
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