Hay que avisarle

Arruca Tacuarembó

La tierra de Gardel, de mi gran amigo y hermano Ariel Delbono, la de López Testa, la de Tabaré González, la tierra de Benedetti, de Odriozzola, de Numa Moraes, de tantos grandes.

Arruca Tacuarembó, fiesta grande, llega Peñarol y por el Uruguayo. Viejo sueño de los habitantes del departamento más glorioso del interior en materia de títulos.

El Goyenola, una pinturita, tribuna oficial techada, buena cancha, pista de atletismo y un lleno de gente.

Este año el rojo y blanco del norte ha mejorado una barbaridad, tiene un equipo competitivo y busca crecer.

Enfrente estará el linajudo carbonero, que también al igual que el dueño de casa está recuperando el nivel.

La fiesta está asegurada

Cuando un equipo de Montevideo llega al interior la fiesta del fútbol está asegurada, los equipos se agrandan, en el buen sentido de la palabra, me refiero a los locales, los capitalinos extrañan enormemente el Centenario.

Hoy no será la excepción, Tacuarembó estará incentivado por su buen momento y porque este es uno de los grandes partidos que tendrá el Goyenola en el año.

Sin haberlo visto al equipo de Krasowski, estoy seguro que es una escuadra seria, ordenada y con mucha personalidad.

Esto se puede apreciar con un mediocampo en donde Guillermo Almada y Amaranto Abascal seguramente le dan esa fuerza que siempre ha distinguido a ese fútbol tan laureado en tierra adentro.

No va a ser fácil

Todo lo contrario, será complicado para el carbonero. Al igual que en Paysandú hace siete días, los peñaroles tendrán que «ponerse las pilas» si no quieren pasar sofocones. Algo positivo para el equipo de Ribas es sin dudas la vuelta a escena del «triángulo del fútbol». Bengoechea ya hace un par de partidos que ha retomado el nivel reconocido en el riverense. Pacheco es otro de los que futbolísticamente ha mejorado, jugó un gran partido frente a los sanduceros y Cedrés también está en gran nivel. El minuano debió estar presente en Asunción, Passarella no lo quiso, una lástima.

Llegó a Tacuarembó con la ilusión de un estadio lleno, con una ciudad y departamento con identidad y con las ansias de una tarde inolvidable. Algunos trasnochados pensaron en sacarle el partido a Tacuarembó y llevarlo a Rivera, por suerte apareció alguien con sensatez y el partido se jugará en el Goyenola.

Arruca Tacuarembó, llegó el momento, el que no pudieron disfrutar el año pasado, pero como en muchos órdenes de la vida: «la dicha tarda pero llega».

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