Escrito por: Por MARCELO OLIVA

Más allá del triste final faltando 1’53″, hay que hablar desde lo previo al partido, de la mala organización del espectáculo. ¿Quién puede dudar que en la noche de ayer la parcialidad de Aguada iba a ocupar un 80% de las tribunas del Cilindro Municipal? A quién no se le ocurrió, por favor. Por eso comenzaron las primeras escaramuzas en el segundo anillo de la tribuna ubicada cerca de los vestuarios. Otra vez la guardia no estaba en el lugar de los hechos, se vieron corridas pero por suerte la guardia apareció inmediatamente y separó a los más revoltosos.
Pero las conversaciones no se detuvieron ahÃ, abajo en el sector de la cancha, los dirigentes de Welcome principalmente, se dedicaron a seguir a los dirigentes de la federación que se encontraban buscando soluciones al problema. ¿Cuál era? Lo que sucedÃa es que los parciales de Welcome querÃan cantar sobre la baranda que circunda la cancha desde su sector y no los dejaron por lo que se quejaban aduciendo que Aguada sà podÃa hacerlo, aunque con una enorme diferencia. La tribuna adjudicada a Aguada estaba a reventar, no cabÃa un alfiler y la guardia allà ubicada controló perfectamente el sector aguatero hasta esos momentos y los hinchas sólo se dedicaron a cantar.
Pero los lÃos siguieron, por allà se escuchó decir a un alto dirigente de Welcome, ¡qué cuadro de mie… éste! Y asà continuó todo hasta que GarcÃa y Uslenghi marcaron los tres minutos de comienzo del partido y sobre las 21:20 todo pareció volver a su cauce normal.
Entre esos hechos dentro del rectángulo de juego, otras fueron las escenas ¡Defendénos a nosotros también, che! fueron las palabras de Oscar Magurno, presidente honorario de Welcome a Carlos Davanzo, dirigente del Consejo de Primera División de la Federación Uruguaya de Básquetbol. Cuando le manifestaba eso, Magurno le dio varios empujones a Davanzo, siendo separado el dirigente de Welcome por algunos allegados que se encontraban rodeando la situación.
Es difÃcil catalogar todas las situaciones previas al partido, por ejemplo la pelota que Aguada no aprobaba antes de comenzar el partido, por entender que no era la reglamentaria, a tal punto que llegaron a consultarle al neutral de la federación Carlos Davanzo, si la pelota servÃa porque era de tal o cual marca. Realmente fue un hecho que contribuyó a las primeras rechiflas antes de comenzar el partido, porque aglutinó gente y prensa de todo tipo frente a la mesa de control. Lo más gracioso de todo que se debÃa jugar con la pelota del local, la cual ya estaba aprobada por el árbitro Juan garcÃa que sólo miró cómo discutÃan perdiendo el tiempo.
Siempre nos caracterizamos que el pueblo uruguayo es de una cultura envidiable, siempre repudiamos lo que sucede fuera de nuestro paÃs pero olvidamos lo que sucede dentro. Lo que sucedió a falta de 1’53” en el Cilindro no tiene calificativos, y si lo tiene pongalo usted, porque no puedo adjudicarle ningún adjetivo a lo que sucedió. Se hace difÃcil poder recordar un episodio tan lamentabe como el que fuimos testigos, tiempo nos llevará comprender a quienes cobardemente agredieron sin destino fijo, porque al básquetbol también se concurre a participar de un espectáculo deportivo.
Entonces no se puede creer que un sector de la parcialidad de Aguada, actúe por su cuenta, tirándole de un extremo del Cilindro a otro absolutamente de todo a la parcialidad de Welcome cuando festejaba a pocos minutos una victoria que parecÃa previsible. Voló de todo, botellas de vidrio, relojes, piedras, encendedores, manzanas, potes de basura, butacas las cuales destrozaron por completo del lado de la tribuna aguatera. Por otro lado comenzaron a responder los parciales de Welcome, que no se quedaron a que les pegaran los cascotes. Respondieron también con lo que se encontraba a su paso, hasta que vino la orden de atacar por parte de los coraceros. Fue lamentable, además ver gente de Welcome en el rectángulo de juego tirando de todo como si nada, hasta que llevaron sólo a uno y era de Welcome.
Tenemos que aprender “Educación”, no somos un pueblo educado, cuando se tiene ganas de algo se hace y listo y asà no puede ser. No va más señores.
Quién va a querer ir al básquetbol con lo que ocurre, los dirigentes tratan de apaciguar siempre, pero es imposible con los energúmenos que existen en este paÃs, gente de toda clase y calaña.
Aunque le sorprendió la consulta por parte nuestra, no era para menos con lo que estábamos viendo en el epÃlogo del partido, debÃamos preguntarle qué pasó a Juan GarcÃa, aunque nos miró con unos ojos como diciendo ¡No lo viste! De cualquier manera manifestó el porqué del final: “Porque tiraron botellas y tiraron butacas al rectángulo, en ese clima no se puede jugar al básquetbol. Que después lo jueguen al partido, acá está liquidado, yo no voy a volver al partido”.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21