Campeón sin piedad
Señoras, señores, Welcome triple campeón local jugando a gran nivel.
El título quedó en las manos del gran favorito del ambiente, que jugando tácticamente de manera brillante, derrotó a Aguada contundentemente 79-63(16).
Desde el inicio la variante que puso Berardi le dio enorme resultado, Barrera desde el salto en lugar de Xavier, teniendo Welcome más rebote defensivo y anulando el mercedario el trabajo de Losada.
Welcome trabajó con otra actitud, Moglia defendió la tabla, el equipo encontró gol variado y de a poco comenzó a distanciarse en el marcador. La primera diferencia fue a los 6´16-9(7), comenzando a mostrar Aguada sus problemas ofensivos.
Alexander recibía poco juego, Losada no participaba y sólo el sanducero Cabrera, jugaba con inteligencia. El primer cuarto se lo llevó Welcome 21-13(8). Se daba la misma tónica de los otros juegos, donde Welcome sacaba diferencia, pero luego Aguada se la descontaba. Anoche no pasó, porque los conducidos por Berardi, jugaron muy concentrados, con inteligencia y defendieron con gran agresividad. Espasandín buscó soluciones, pero no pudo encontrarlas. Welcome tenía en cancha a un notable Gustavo Szczygielski, que se cansó de bloquear arriba, ayudado por Owens,Barrera y el propio Abratanski cuandó ingresó.
La máxima distancia fue 29-16(13) en esa primera parte. Las armas fueron goleo parejo, defensa firme y un juego pensante. Aguada estaba con poco gol y atado en su juego. A pesar de eso la primera parte terminó a favor del campeón 37-30(7), una diferencia para nada grande. Pero Welcome anoche estaba entero, sus terceros cuartos eran fatídicos y anoche eso no sucedió. Con el correr de los minutos fue sacando ventaja, jugó con posiciones largas y desesperó a su rival, que no lograba reaccionar. En el cuarto final el Cilindro estaba callado como casi toda la noche, Welcome sacaba 17 pts, 62-45 y comenzaba la gente a festejar. Luego vino la suspensión y todo lo apuntado. Welcome es campeón con justicia, apareció en la noche justa y festeja en la intimidad.
Aguada culminó un gran año, pero con una mala noche. El sueño no pudo llegar. La experiencia y las individualidades aparecieron y llegó el festejo. La actuación de los jueces fue buena, pitaron con presencia desde el comienzó y sin dudar. Fallaron en algún momento en diferentes criterios a la hora de pitar faltas antideportivas, lo único para mencionar. ES EL FIN DE UNA TEMPORADA PARA EL OLVIDO.
Compartí tu opinión con toda la comunidad