Ahora o nunca
Este es el momento. El señor Daniel Alberto Passarella debe cambiar. Ahora va a contar con tiempo, casi cuarenta días y deberá cambiar la estrategia global de su intención de trabajo para el partido con Chile.
La situación ya la presenté a mis lectores desde Asunción del Paraguay. Así con este sistema de trabajo, Uruguay tendrá un récord asegurado: tres mundiales sin clasificar de corrido.
Aquí no se trata de buscar culpables. Aquí se trata de ver los problemas antes que nos superen totalmente.
Desde un primer momento señalé que no existía proyecto, y no me refiero a proyectos de medios, ni de difusión del fútbol uruguayo, siempre me referí al proyecto de Selección. Se escribió también en esta columna, que esta era una de las peores preparaciones de un equipo uruguayo, de cara a las eliminatorias. Por lo tanto ha llegado el momento de elaborar ahora sí, un verdadero proyecto con bases sólidas que nos proporcionen la posibilidad de pelear la clasificación. Rompe los ojos la necesidad de trabajar dos veces por semana en casa, eso se debe hacer o hacer. Es la única chance de no sacrificar a jugadores como Méndez, Ramos, De los Santos o Poyet que no saben como tienen que jugar en la individual o en lo colectivo.
Cuando no se cuenta con grandes jugadores en nuestro fútbol, escasean tanto en casa como afuera, la única solución es el trabajo. Passarella debe exigir tener los jugadores dos veces por semana y quince días antes en forma definitiva. A esa base se le debería agregar los insustituibles, caso Recoba o Montero. El resto no ofrece grandes diferencias. De esa forma Passarella podría tener un equipo con su sello y no tener que armar un ropecabezas, como con el que salió a la cancha del Defensores del Chaco.
Por ejemplo si usted utiliza un circuito que funciona todos los domingos en su equipo, éste por lógica tiene mayores posibilidades de éxito en una selección. El ejemplo lo dio Markarian. La base fue Olimpia, con jugadores actuales o ex defensores, al caso Ayala, Caniza, Enciso o Santa Cruz. Lo afirmé el día martes cuando llegué a la colonial Asunción, Markarian es un técnico inteligente y por lo tanto se torna complicada la partida con los paraguayos. Uno no tiene nada contra los jugadores que están afuera, lo que sucede que las circunstancias actuales de llegada de esos jugadores desde el exterior están claramente indicando que se debe cambiar de rumbo. Me pueden argumentar en contra que los clubes no van a dar los jugadores, pero por favor, alcanza con una llamada de celular para que esto se arregle rápidamente.
El año pasado tanto Peñarol como Nacional no podían contar con sus jugadores para el torneo Mercosur y no pasó nada y me refiero a la preparación para partidos de escasa monta, como fueron todos los amistosos, salvo Paraguay, que se le brindó al técnico necesite trabaje dos veces por semana con la Selección y luego juegen los fines de semana en sus respectivos equipos.
Si Pasarella comienza a trabajar con los de aquí en la cancha, semana a semana, aún se puede tener esperanza.
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