"Soy hincha de mi hijo, juegue donde juegue"
Por MARCELO OLIVA
–La particularidad la tiene en este caso su hijo como ex jugador de Welcome. Ahora está en la vereda de enfrente en las finales. Pocas veces esto ocurre.
–Primero que nada soy hincha de Diego, no soy de ningún equipo. Para mí es una satisfacción que él esté disputando una final. En base a planteles, Welcome demuestra superioridad por poseer jugadores de selección y el extranjero mejor pagado, pero en los partidos no ha sido así. Es difícil que Aguada se corone campeón, aunque los partidos hay que jugarlos y nadie pensaba que Aguada pudiera igualar la serie.
–¿Siente que Diego está jugando alguna revancha por haberlo dejado ir Welcome?
–Para nada, acá no hay ninguna revancha de Diego para nada, al contrario, porque tiene muchos amigos en Welcome y respeta a los dirigentes y compañeros. Pero hay algo de lo que mucha gente se sorprende, se dice que volvió Diego Losada, volvió porque la gente a veces no recuerda, vive sólo el momento. Diego es campeón con Cordón en el 95, después en el 96 se fue a Alemania, y en el 98 se operó dos veces y luego en las finales jugó de manera estupenda. Después por distintos motivos, que no sé cuáles habrán sido, Welcome lo dejó fuera del plantel y fue recibido bien en Aguada y está luchando. Es el mismo de siempre.
–¿Cuál fue su primera reacción luego de que Diego se fue de Welcome?
–La verdad es que me molestó por todo lo que fue él. Lo que pasa es que si vos tenés un empleado y te juega de pronto pocos partidos, en las primeras finales no estuvo y en el segundo sólo en ellas, a veces mirás todo desde distintas ópticas y dudás de si puede estar en buenas condiciones y preferís traer un jugador que no haya padecido lesiones de importancia.
Pero la verdad, me molestó nada más. No guardo rencores, soy amigos de todos los dirigentes de Welcome, pero repito esto no es ningún revanchismo, esta es una situación que se dio y nada más.
–¿Algún dirigente le comentó su arrepentimiento por la marcha de su hijo a Aguada?
–No, porque incluso no he tenido la oportunidad de hablar con ellos y esa situación trato de evitarlas. Porque ante un hecho consumado no se puede hablar. Ya pasó y ahora nada más hay que disfrutar el momento.
–¿Le gustaría que se quede en Aguada o vuelva a Welcome?
–Son sensaciones que uno no lo puede saber, lo decide él. Yo voy a ser hincha del equipo donde vaya, si sigue en Aguada seré de Aguada y si va a otro equipo haré lo mismo. Soy hincha de él.
–¿Qué momentos recuerda como técnicos en Welcome?
–Siempre tuve mala suerte porque siempre agarré las verdes, nunca las maduras. Los primeros años en Welcome, el club no disponía de dinero, hacía mucho sacrificio la directiva y me tenía que revolver con ese panorama.
No había dinero, figuras y nos fuimos al descenso hasta que cambió todo. Después de mi alejamiento, se contrataron mejores extranjeros, jugadores de selección y se hizo un equipo que nunca tuve la suerte de tenerlo.
–¿Siente que es Diego el amuleto de la buena suerte?
–No creo, porque para acompañar a la suerte tenés que hacerlo jugando.
El tiene seis campeonatos Federales, tres Sudamericanos, pero todos siendo figura y no estando en un plantel de doce jugadores. Me pongo en la situación de padre y digo que Diego y Marcelo Capalbo son los dos mejores jugadores del básquetbol uruguayo. Es mi idea de padre. El es ganador, si no se da el resultado, ya cumplió.
–Si en la actualidad le dan la chance de dirigir a uno de estos dos equipos ¿a quién elige?
–Mi respuesta es una sola: donde Diego juegue. El sueño mío y el de mi hijo es poder algún día poder ser integrantes de un mismo equipo. Yo como entrenador y él como jugador a mi cargo. No sé si podrá ser, si lo podremos concretar algún día, pero es el deseo como padre.
–Con el plantel actual que posee Berardi ¿puede perder el título?
–Quiero que no se malinterprete mi pensamiento, pero hay una realidad incuestionable, el ciento por ciento del ambito del básquetbol y quienes no, no podrían creer que Aguada llegara a remontar un 1 – 3. La diferencia entre un equipo modesto como lo es Aguada, con poca erogación, frente a un equipo superpoderoso, es lógico que todos piensen de esa manera.
Con esto que digo, no descubro nada en lo absoluto. Existe una realidad de poder económico bien diferenciadas y notorias entre los dos equipos. Welcome aparece como el superpoderoso, en cambio Aguada con otros valores y virtudes disimuló la grandeza económica del rival.
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