El libro del Picaflor

— ¡Troquílido, pensaban que lo habían desplumado!

— No señor. El Picaflor como todo trabajador también tiene derecho a su licencia y usufructuó de ella, aprovechando que la AUF estuvo prácticamente inactiva en Semana de Turismo.

— ¡Inactiva con todo el quilombo que armó Daniel Alberto!

— Bueno, pero el viernes 14, ya la tormenta se había disipado en Buenos Aires por lo que ya se sabía que lo que podía ocurrir después, era una fantochada para justificar lo injustificable.

— ¿Y cómo lo recibieron en su retorno a la rutina en la Asociación?

— Con una Asamblea General Extraordinaria, cuyos detalles usted podrá enterarse en esta misma página en un recuadro aparte y un escandalete que armó el presidente de la Audaf, Daniel Bello, que se apasionó demasiado en el programa del zar del fútbol uruguayo en el canal 29 y después, tuvo que recular porque había acelerado muy a fondo, dejando de lado su reconocida tranquilidad a la hora de hacer declaraciones a la prensa.

— Pero como dice el contador Damiani, fue una tormenta con matraca porque en la tarde, todo el diferendo se había aclarado.

— Sí, gracias a la mediación del presidente de la Mesa Ejecutiva, Washington Rivero, que dicen se agarró una calentura de novela frente a la pantalla, cuando Scelza manejó con mucha destreza la entrevista con Bello y lo hizo decir lo que el presidente de Audaf, en otro momento, nunca hubiera dicho. Fue manijeado al programa, Scelza le metió el bisturí — lástima que nunca hace lo mismo cuando tiene el privilegio de tener enfrente a Passarella– y Bello perdió la chaveta. ¿Consecuencias?… Rivero tuvo que hacer de nuevo de bombero, citó al doctor Fernando Nodar y a Bello a una reunión en la AUF, como debe ser, las partes se dijeron lo que tenían que decirse y el problema quedó prácticamente superado.

— Bello había declarado en Pasión que su gremio había roto las relaciones con Danubio.

— Sí, lo dijo, pero después de pegar la cabeza en la almohada el domingo de noche, ayer de mañana, se dio cuenta que la había macaneado y moderó su discurso, como es su estilo y al mediodía frente a frente con Nodar, le cantó las 40 — el presidente de Danubio no se calló la boca tampoco– y el diferendo se encaminó. Lo que sí está definido es que en los partidos que juegue Danubio, actuará una terna de árbitros Internacionales, lo que traerá aparejado un costo superior en las retribuciones, además de generar un desequilibrio que va en detrimento de otras instituciones que no van a poder contar con la seguridad de jueces mayor jerarquía y experiencia.

— Dígame una cosa Troquílido, ¿la Audaf puede designar a los árbitros de los partidos?

— No meta el dedo en el ventilador. Esto ocurre porque los dirigentes de los clubes están más pintados que mameluco de pintor y los responsables de conducir el Colegio de Arbitros no hacen valer la letra del Reglamento General y el Reglamento Interno del cuerpo que integran. De la Asamblea mejor no hablar porque parece un óleo de Blanes. El órgano soberano que debería vigilar el estricto cumplimiento de las normas reglamentarias, es indiferente a todos estos exabruptos y violaciones que desembocan en litigios que podrían evitarse si las cosas en la AUF, funcionaran medianamente bien.

— Gustavo Méndez dijo en Estadio Uno que la Audaf iba a estudiar iniciar una acción legal contra Danubio por la utilización de la imagen de Olivier Viera.

— ¡Por favor!… Basta de tonteras, como decía un paisano en el pueblo del Troquílido y apague la luz porque, esta historia, ya no da para más.

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