Goleada y pico
HEBERT RODRIGUEZ DIAGO
Fue el partido más corto que vieron los hinchas de Danubio que concurrieron al estadio, pues a los 71´ cuando Webo convirtió su gol, que buscó durante todo el partido, la inmensa mayoría se marchó del estadio. Era el cuarto tricolor y «la máquina blanca» parecía que no tenía intenciones de parar.
Nacional jugó ayer el mejor partido de los últimos tiempos y no fue contra cualquier rival, por el juego desplegado que ameritó la victoria y por la cantidad de goles conseguidos, incluso si eran más, nadie se asombraba.
Una tarjeta amarilla a los 50 segundos de iniciado el partido recibida por Marcelo Sosa condicionó a Danubio. Pues cuando a los 20´ evitó la caída de su arco sacando el balón, cuando ingresaba al arco, con la mano, recibió la roja dejando a su equipo muy temprano con 10 jugadores.
Lo extraño de la jugada fue que ninguno de los dos árbitros, Viera y el línea Cresci, se dio cuenta que fue penal, pero ante las airadas protestas de los jugadores tricolores y los hinchas de la Amsterdam, los encargados de impartir justicia aplicaron la famosa «regla 18″ según el decir de Cacharpa Pérez. El fútbol cuenta con 17 reglas, pero según el colega, la 18 reza textualmente: «ante caso de duda, sancione siempre a favor del grande». Es un ejemplo jocoso pero que vale en la oportunidad por los cuatro minutos que estuvieron deliberando para saber que iban a sancionar. Además el «pato» Sosa, finalmente terminó fuera por una nueva amarilla.
El «chengue» Morales convirtió el penal dos veces pero le validaron uno y Nacional arrancó el camino de la victoria cuando entre «pitos y flautas» corría el minuto 24.
Es justo decir que la vía por la cual Nacional llegó a la apertura del marcador no fue muy prolija por culpa de los árbitros que la enrarecieron, pero el penal existió y cuatro ojos no lo vieron. De todas maneras los méritos que venían realizando los albos, indicaban que en cualquier momento llegaría el gol.
A partir de allí fue todo tricolor, Danubio no existió, marcó mal en la media cancha y espantoso atrás. El rival le llegaba por todos lados, ya que Coelho tomó el timón y manejó la nave a su antojo, se aburrió y divirtió a la vez, metiendo pases para todos sus compañeros. Además organizó el equipo, puso la pausa, cambio de frente y entregó siempre bien, uno de los mejores de la cancha. Sólo Richard Morales lo opacó debido a los tres goles convertidos.
Hablando de goles y del «Chengue», a los 35 convirtió el segundo con tremendo golpe de cabeza, luego de una gran jugada de Cohelo y Varela que el «moreno» rubricó.
El inicio emotivo del encuentro fue quedando de lado y ya en el primer tiempo sólo restaba saber cuántos goles convertirían los albos, que se mostraban netamente superiores al rival.
Danubio era una pálida imagen de equipo dentro del campo que no tenía fuerza ni para llegar al arco de Munúa.
… es Coelho y su ballet …
Para el inicio del segundo tiempo, el técnico Martínez intentó reparar la media cancha y le dio ingreso a Anchén. Los chiquilines de la franja entraron convencidos de que el 0-2 era revertible y así encararon esta parte.
Pero esa fe les duró sólo tres minutos, pues Richard Morales estaba fatal y volvió a convertir, más allá que no era la tarde de los árbitros y ahora Mauricio Espinosa se puso a tono con sus compañeros y no sancionó una clara posición adelantada al inicio de la jugada.
En realidad no importó pues el estado de ánimo de los jugadores danubianos fue deplorable y ni siquiera protestaron la jugada, aceptando que la superioridad del rival era tal, que más tarde o más temprano igual lo iban a convertir. Y así fue, después fue Webo, quien marcó su gol, algo que estuvo buscando en el partido.
Nacional jugaba espectacularmente, tocaba la pelota por todos lados y el rival corrió sin ton ni son. Coelho dirigía.
Danubio tuvo varios errores, pero el que se destacó más fue en el sector izquierdo de la defensa donde nunca repararon que por allí entraron los rivales toda la tarde y Varela pudo tener más protagonismo. Como los tricolores si se dieron cuenta, jugaron menos por la izquierda de su ataque y el joven Laluz entró menos en juego que el partido anterior, igualmente, cuando lo hizo estuvo muy bien.
Fútbol y pico demostraron los dirigidos por Carreño que pudieron golear por más, incluso el técnico se dio el lujo de realizar variantes y hacer debutar al «tanque» Silva como para que se valla acostumbrando a sus compañeros.
Sobre el final descontó Danubio con gol de penal rematado por Ruben Olivera, pero sólo es anécdota, pues fue fuera de contexto con el trámite del partido. Ya que Danubio, contando la jugada del penal, llegó dos veces en el segundo tiempo. En esa jugada expulsaron a Biaggio quien remató el penal y convirtió, el juez mandó a ejecutarlo nuevamente y protestó recibiendo la amarilla, siguió protestando y lo expulsó, realmente algo inédito. La segunda vez lo tiró el «pollo» y fue gol.
Gran victoria de Nacional que apabulló a su rival con una impecable demostración de fútbol y con goleada, conquistando además el título de «candidato firme» para ganar el Apertura. *
NACIONAL 4
Gustavo Munúa (5)
Andrés Scotti (6)
Alejandro Lembo (5)
Alejandro Curbelo (7)
Gustavo Varela (7)
Marco Vanzini (5)
Oscar Morales (6)
Ignacio Laluz (6)
Fabián Coelho (8)
Pierre Webo (6)
Richard Morales (8)
DT: Daniel Carreño.
Suplentes: Leonardo Romay, Daniel Leites, Fernando Machado, Gonzalo Castro.
Cambios: 72´ Walter Horacio Peralta (-) por Ignacio Laluz, 73´ Santiago Silva (-) por Pierre Webo, 76´ Carlos Camejo (-) por Marco Vanzini.
DANUBIO 1
Ignacio Bordad (4)
Bruno Silva (4)
Máximo Lucas (4)
Walt Báez (5)
Jadson Viera (3)
Diego Rariz (4)
Marcelo Sosa (-)
Ignacio González (5)
Ruben Olivera (4)
Ruben Da Silva (3)
Diego Perrone (5)
DT: Daniel Martínez.
Suplentes: Joaquín Hernández, Darwin Quintana, Christian Callejas, César Eduardo Pellegrín.
Cambios: 46´ Jorge Anchén (5) por Ignacio González, 50´ Juan Olivera (5) por Diego Perrone, 60´ Claudio Biaggio (4) por Ruben Da Silva.
Goles: 24´ de penal, 35´ y 48´ Richard Morales (N), 71´ Pierre Webo (N), 86´ Ruben Olivera (D) de penal.
Tarjetas rojas: 21´ Marcelo Sosa (D), 86´ Claudio Biaggio (D).
Tarjetas amarillas: 30´´ Marcelo Sosa (D), 7´ Ignacio Laluz (N), 20´ Pierre Webo (N) y Ruben Da Silva (D), 23´ Ignacio Bordad (D), 38´ Gustavo Munúa (N), 43´ Ruben Olivera (D) y Andrés Scotti (N), 65´ Máximo Lucas (D), 85´ y 86´ Claudio Biaggio (D).
Jueces: Olivier Viera (3), Fernando Cresci, Mauricio Espinosa.
Cuarto árbitro: Jimmy Alvarez.
Cancha: Estadio Centenario.
Entradas vendidas: 13.103.
Recaudación: $ 589.080.
Público: 18.000 espectadores.
Preliminar de Tercera División: Nacional 0 – Danubio 0.
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