Schumi acelera hacia el penta
Pocas dudas van quedando ya con respecto a lo que es la definición del actual Campeonato Mundial de Fórmula Uno, en virtud del excepcional dominio ejercido por el equipo Ferrari y, en forma fundamental, por su piloto número uno, Michael Schumacher quien basándose en la fantástica performance del modelo F2002 y en sus excelentes dotes conductivas se ha convertido en el verdadero «patrón» de la categoría, marcando con innegable solvencia este exitoso presente, disfrutado a pleno por los millones de hinchas ferraristas, en lo que pueden catalogar como uno de los más inolvidables torneos de la historia.
Queda muy escaso margen para comentar y analizar en virtud de la total contundencia de esta dupla ítalo-germana que se ha apoderado de la máxima categoría de monopostos a nivel mundial, minimizando la competitividad y dejando escasísimas opciones a sus rivales en pos de intentar oponer resistencia.
Cincuenta y cuatro puntos de ventaja (86 a 32) con respecto a su escolta, que además es su propio compañero de equipo Rubens Barrichello hacen presagiar que la única expectativa para la definición de la corona 2002 radica en saber en qué gran premio logrará calzársela.
Con un ritmo arrollador y un paso avasallante, el piloto germano sigue batiendo récords y acercándose a un ritmo vertiginoso hacia la excepcional conquista de torneos mundiales en poder del argentino Juan Manuel Fangio con cinco títulos en la década del cincuenta.
Poco han podido hacer los principales rivales para tratar de cambiar el rumbo del torneo. Ni el equipo Williams BMW por intermedio de Montoya y de Ralf Schumacher ni la escudería McLaren Mercedes con Coulthard y Raikkonen han podido plantear una lucha formal a lo largo del certamen.
Por ello es que a nadie llama la atención entonces que este campeonato mundial se esté poniendo cada vez más al rojo vivo, para alegría y felicidad de todas las huestes del «cavallino rampante». *
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