Entre Machado y su contratista decidirán si juega en Nacional
JULIO CIFUENTES
Mientras en el ambiente futbolístico seguía comentándose ayer acerca del «affaire» que sostuvieron el viernes Nacional y Wanderers respecto al concurso de Fernando Machado, en horas de la tarde surgieron importantes novedades respecto al tema, que aparentemente inclinarían la balanza en favor de los tricolores.
Algunos dirigentes albos seguían dando el tema «como hecho», y hasta el propio técnico alterno Pablo Fuentes habló sobre las condiciones del volante, anunciando que «será un ídolo de la hinchada y muy importante para nuestro esquema», sin hacer la menor referencia a la vinculación que el jugador tiene con los bohemios.
Por el contrario, los dirigentes del equipo del Prado fortalecían su posición asegurando que la ficha del futbolista les pertenece, debido a que retorna de un préstamo (proveniente del Zelaya mexicano, donde había ido por un año); los bohemios se amparan en la reglamentación de la Asociación Uruguaya de Fútbol, rechazando totalmente el argumento utilizado por Nacional en primera instancia, acerca de que el futbolista volvía en condición de «libre».
Las discusiones surgen debido a que el pase del volante fue adquirido por el contratista Luis Aguerre, antes de que partiera a tierras aztecas, pero como está prohibido específicamente que personas físicas sean «dueños» de los derechos federativos de los deportistas, el empresario debió permitir que –en los papeles– quedara establecido que era de los bohemios.
Por estos motivos, hasta el sábado de mañana, parecía cosa firmada que el volante volvería a lucir la casaca albinegra en este segundo semestre.
«No atacamos por la espalda»
La «victoria» política de los bohemios en torno al concurso del jugador parecía confirmada además cuando Nacional se retiró de la escena; LA REPUBLICA contactó al directivo albo Carlos Rodríguez Batlle, quien salió al cruce de algunas declaraciones del presidente de Wanderers, Devoto, señalando que «a Nacional no lo pueden acusar de haber actuado con falta de ética, porque nosotros hablamos con Machado antes de que empezara a entrenar en Wanderers, porque él nunca nos dijo que estaba en esa situación con su ex equipo. Además, después que el presidente Ache conversó con Devoto el viernes de noche sobre ese hecho, nosotros desistimos totalmente de nuestro interés por el jugador».
El dirigente agregó que «Nacional tiene una historia, una tradición, y es que no ataca ni le clava el puñal por la espalda a nadie. Nosotros actuamos como caballeros, así que no pueden salir a decir cosas que no son, hay que tener mucho cuidado con eso, y de ninguna manera se puede hablar de falta de ética».
«Es nuestro, pero… «
A pesar de la escena que se dibujaba, a media tarde surgió un hecho que comenzó a cambiar la situación, debido a que el contratista Luis Aguerre arribó a Montevideo anticipadamente desde México, aparentemente para encontrar una solución (de común acuerdo con el jugador) para que finalmente los bohemios aceptaran que pueda jugar en Nacional.
Por este motivo, buscamos nuevamente la palabra de Devoto para conocer su parecer ante este nuevo panorama, obteniendo del presidente bohemio la siguiente respuesta: «Según el reglamento el jugador es nuestro, aunque sepamos que su pase es de Aguerre; nosotros ya no lo tenemos, pues no sé si fue él o un equipo mexicano quien compró su ficha», confirmando haber recibido una buena suma de dinero cuando se produjo el acuerdo. Devoto agregó que cuando se reunió con el volante, el viernes a la tarde, le dijo que «él es dueño de hacer lo que le parezca, siempre y cuando sea reglamentario», señalando además un aspecto que parece medular en el tema: «Nosotros no tenemos inconveniente en que se vaya si quiere; si el quisiera quedarse en Nacional, tiene que hablar con Aguerre y planteárselo, luego nuestra Directiva tendrá que resolver lo que hacemos». El número uno albinegro descartó totalmente la posibilidad de que fuera declarado en rebeldía; Machado no se presentó a practicar en el amistoso que su equipo disputó ante Juventud, pero «él practica si quiere, en una de esas está practicando en Nacional. Ni pensamos en declararlo en rebeldía».
Una puerta abierta
Contrariamente a la dureza con la que se había expresado en la noche del viernes, el hombre que rige los destinos de la institución que se apronta para cumplir sus primeros cien años, dejó entreabierta la posibilidad de que su institución ceda en su posición para que finalmente Machado juegue en Nacional: «Puede que cambien algunas condiciones, porque nosotros no queremos hacerle ningún daño al muchacho, no estamos contra él ni vamos a ir contra su deseo.
El lo tiene que resolver junto con Aguerre, y después veremos qué es lo que pasa en la reunión de Directiva». Machado se despidió el viernes de mañana de sus compañeros y del cuerpo técnico de Wanderers, diciendo que se marchaba a Nacional.
Ayer de mañana parecía imposible, hoy no tanto. *
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