Festejo callejero
BERLIN, (ANSA)
Todas los alemanes se encolumnaron detrás de un solo grito: «Â¡Final!, ¡Final!», durante los festejos por haber obtenido el pasaje a la definición del Mundial 2002 tras derrotar 1-0 a Corea del Sur.
De Berlín a Hamburgo, de Hannover a Dresde, de Munich a Liepzig, miles de personas salieron a las calles apenas terminó la semifinal, con banderas con colores amarillo, rojo y negro.
Los carteles que sobresalían entre la muchedumbre por las calles tenían la palabra «Final», por el séptimo partido definitorio que jugará la selección alemana en la historia de los mundiales, en las que ganó tres veces el título.
«Queremos jugar contra Turquía», gritaba un grupo de fanáticos en Berlín, al referirse a la posible final contra la selección de un país cuya comunidad en la capital alemana alcanza a las 300.000 personas y existe gran rivalidad.
Los festejos de los germanos tuvo su epicentro en Hamburgo, en cuyo puerto se reunieron 50.000 personas para ver en pantalla gigante la semifinal, un verdadero récord de público en la calle para seguir el partido,
En Berlín, la fiesta se concentró en el Kurfuerstendamm, la avenida central y comercial de la zona oeste de la ciudad donde se escuchaban gritos de «Rudi, Rudi», por Voeller.
Los festejos también terminaron en incidentes en Mannheim, sudoeste de Alemania, donde centenares de skinheads lanzaron botellas y pirotecnia contra agentes de Policía, tres de los cuales resultaron heridos.
En Duesseldorf, oeste del país, la Policía detuvo por algunas horas a cien simpatizantes violentos que prendieron fuegos artificiales dentro de un centro comercial, creando pánico entre los que festejaban en forma pacífica.
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