Casal habría convencido a Passarella para que nos siga "robando la plata"
A las 22:00 horas de anoche, circuló como reguero de pólvora, la versión surgida en Buenos Aires y difundida en Montevideo por los periodistas dependientes de Paco Casal que, su patrón, «había llegado a un acuerdo con Daniel Passarella y éste permanecería al frente de la Selección nacional hasta el final de las eliminatorias».
La primicia exclusiva, correspondió en esta oportunidad a los relatores Alberto Kessman y Carlos Muñoz, quienes interrumpieron sus trasmisiones del Estadio Centenario, para dar la buena nueva que acababa, según ellos, de confirmarse en Buenos Aires, al final de la reunión entre Casal y Passarella. Como ocurrió el pasado miércoles, los integrantes del Consejo Ejecutivo que están en Montevideo (Ache, Damiani y Almada) volvieron a enterarse del cambio de posición de Passarella, a través de los medios de comunicación, de la misma forma que acontenció cuando el técnico argentino, manifestó su decisión de renunciar a la Selección nacional.
¿Seguirá «robando la plata»?
La noticia difundida anoche por Kessman y Muñoz en CX 22 y CX 16, respectivamente, se limitó a confirmar la permanencia de Daniel Passarella al mando de la Selección pero no agregaron nada, sobre los motivos que habían inducido al argentino a modificar su posición que, según remarcó en la conferencia de prensa, se debía a principios éticos. No trascendió cuáles fueron los motivos que influyeron para que Passarella modificara su posición de modo de no seguir «robando la plata» en Uruguay, como él mismo había manifestado cuando anunció su renuncia. El entrenador, que viajó especialmente a Buenos Aires convocado por su patrón Francisco Casal, para aclarar una serie de diferencias conceptuales que fueron alejándolo del proyecto original de Tenfield SA, según los voceros de la empresa, habría aceptado las explicaciones del zar del fútbol uruguayo y volvería a tomar el timón del barco.
¿Qué le prometió Casal al Kaiser?
El giro de 180 grados que dio Daniel Passarella, en menos de 48 horas, ha causado sorpresa a nivel de la dirigencia de nuestro fútbol que, como mera espectadora, había balconeado la crisis desatada el pasado miércoles.
La gran interrogante que surge después que Passarella volvió a decirle sí a Casal –ya no quedan dudas fue el responsable directo, único, de su contratación que luego impuso a la AUF– es conocer cuáles fueron las promesas que el empresario trasmitió al técnico para que éste modificara lo que parecía una decisión madura, seria, responsable.
Lo que aún no se podrá evaluar ni estimar, es la reacción que experimentarán los futbolistas que hace pocas horas escucharon decir a su conductor que no se sentía satisfecho para realizar su trabajo a tal punto que reconoció que «estaba robando la plata porque no puedo trabajar», y la semana próxima tendrán que volver al entrenamiento con el mismo Passarella que ya había tirado la toalla.
Lo que sí está claro es que la FIFA, no cambió ninguna de las disposiciones relativas al plazo de cesión de los jugadores que era la condición sine qua non impuesta por el técnico argentino para modificar su renuncia.
Lo que nadie discute a esta altura de las circunstancias es que Daniel Passarella, sólo responde a las órdenes de Casal.
Los dirigentes, recién van a conocer los motivos por los cuales permanecerá al frente de la Selección, el lunes cuando el entrenador regrese a Montevideo y mantenga un encuentro social, con los neutrales que están en Montevideo, Ache, Damiani y Almada.
El presidente Figueredo y el Secretario de las Selecciones Nacionales, Pastorini, siguen disfrutando de sus vacaciones en Estados Unidos y México, respectivamente.
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