El libro del Picaflor
—Picaflor, ¿qué menú preparó para hoy?
–Un menú especial. Lengua a la vinagreta de entrada y mentirillas a la provenzal, con salsa de soja coreana como plato principal.
—¿Qué comida es esta?
–A menos de 24 horas de haber pisado suelo uruguayo los integrantes de la Selección Nacional (jugadores) empezaron a dejar muy mal parados a los dirigentes, técnico y gerente deportivo que fueron los que brindaron la conferencia de prensa en el Aeropuerto de Carrasco.
—¿Qué pasó?
–Gianni Guigou fue categórico. En una entrevista que le realizó El Observador, en la víspera el futbolista de la Roma de Italia dijo que era difícil hablar de los comentarios que llegaron a Montevideo sobre problemas entre los futbolistas. «Es difícil hablar del tema… Es difícil, es difícil, es mejor no hablar del tema… Entre los muchachos hablamos y teníamos diálogo… A uno le queda la pena de no haber podido seguir adelante porque después de lo visto es para meter cabeza de que se puede», dijo Guigou.
—Hubo dirigentes que dijeron que no había pasado nada en la concentración, ¿no?
–El «Loco» Abreu fue entrevistado en Sarandí Sport ayer de tarde por más de 30 minutos y también dijo cosas importantes. En primer término, reconoció que entre algunos jugadores no había una relación buena. «Con algunos jugadores la relación no era la mejor. Alguna vez lo hablamos pero como el objetivo común era el Mundial, no insistimos más… Había jugadores que estaban en el banco, que querían jugar y estaban desconformes. Esto pasa generalmente», dijó Abreu en la radio de Gorzy.
—Tarde o temprano, la verdad siempre florece, Troquílido.
–Pero mire que no fue lo único que dijo Abreu. También le pasó una factura al profesor Esteban Gesto, que llegó a Carrasco y no quiso hablar con la prensa, para explicar por qué los jugadores uruguayos se acalambraban en el primer tiempo. Abreu comentó: «No es por darle un palo al profesor Gesto, pero no hicimos una preparación adecuada para jugar el Mundial. El entrenamiento no fue el mejor. Terminábamos los partidos, estábamos cansados y teníamos que viajar enseguida para ir a la concentración. Los viajes eran extensos y no nos recuperábamos bien», dijo el Loco.
—Que la preparación de la selección uruguaya era desastrosa no cabe la menor duda. Lo vieron millones de personas en el mundo, ¿no?
–La preparación física de la mayoría de los futbolistas uruguayos fue impresentable. Caían acalambrados en el campo de juego, daba vergüenza verlos pedir auxilio para superar el trance. Abreu fue objetivo y sincero, reconoció lo que vimos todos los uruguayos a través de la pantalla. Mientras el doctor Voituret dijo que la elección alejada de la concentración fue una decisión trascendente, los jugadores ahora reconocen que tenían que viajar en forma innecesaria para estar lejos de los periodistas uruguayos. Este fue el motivo por el cual se escogió la concentración de Samsung… Para embromarles el trabajo a los colegas que fueron al Mundial.
—¿Y qué dijo Abreu de la ida al pub en Estados Unidos?
–Dijo que estaba con la conciencia tranquila, que el técnico les dio licencia para salir del hotel, se encontraron con unos uruguayos en Washington, los invitaron a tomar unas cervezas y así lo hicieron. Pero aclaró que no se escaparon sino que dejaron el hotel con el visto bueno de los técnicos…
—Picaflor, la culpa no la tiene el chancho si no el que le rasca el lomo, ¿sabía?
–¡Por supuesto! Pero lo importante es que los jugadores reconocieron que la convivencia en la concentración no fue como dijeron los dirigentes ni los técnicos. Hubo diferencias, discusiones, enfrentamientos, problemas y los jugadores lo reconocen, lo que habla muy bien de ellos y muy mal de los dirigentes que quieren hacernos comer la pastilla, como dice Yanuzzi.
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