Ahora
Qué rápido fue todo. Apenas un partido y otra vez a buscar el candidato.
Nunca pensé que Passarella se iba a tomar «el buque». Siempre tuve la impresión de un hombre con agallas, fuerte, ganador y le tenía fe para cambiar su intención de jugar con una mayoría de jugadores de afuera.
Nunca existió el famoso «proyecto» y Passarella sabía que esto era una realidad. Una noche, en la primavera del 99, en una reunión en la que estaba el técnico argentino con sus colaboradores y mis amigos Delbono y Kesman, les dije personalmente y recuerdo que tanto Passarella como Sabella aceptaron, lo que humildemente opinaba sobre el entorno de la Selección y sobre un proyecto que nunca existió. Es decir, Passarella en setiembre del año anterior conocía que la situación no era la ideal. Entonces era el momento para la renuncia. No es hoy el momento para dejar la Selección. Hoy debió cambiar de rumbo, buscar otro tipo de soluciones.
Nadie puede aceptar, salvo dos o tres excepciones, que los mejores están afuera, no tenemos tanto por el mundo y menos en Europa. Por lo consiguiente, Passarella pudo cambiar el rumbo, debió tener otro tipo de exigencias. Por ejemplo para con quien lo metió en este «baile», el señor Francisco Casal. Sugerirle suspender la venta de algunos jugadores hasta consolidar la base aquí en casa. Ejemplos, Lembo, Carini, Coelho, Guigou, Alvez, Pandiani, etc. Era el momento.
Solicitarle que presionara a los clubes, que generalmente salva el contratista según algunos, que la Selección es prioridad y los nominados trabajaran durante toda la semana con Passarella. ¿Cómo puede ser que Passarella no se tenga fe de conformar un equipo competitivo a nivel sudamericano?
Los mismos problemas que tiene Passarella, los tienen los demás directores técnicos del continente. No me sirve el ejemplo de Argentina y Brasil, porque con cualquier régimen de entrega de jugadores, igualmente se van a clasificar.
No quiero creer que Passarella tiene ya un esbozo de contrato en Europa, eso sería terrible, quiero pensar que Passarella no se tiene fe, pero lo que sucede es que siempre tuve una imagen distinta del técnico argentino, lo vi aguerrido, peleando siempre en todos los frentes.
De todos los arranques de Eliminatorias, este es el peor de todos, más allá de la victoria opaca frente a la discreta Bolivia.
Passarella se debe ir hoy. El fútbol uruguayo según algunos, lo trajo por su poco valor a nivel internacional. Hoy luego de su casi renuncia, el fútbol uruguayo sufre una de sus peores devaluaciones. Se vino al piso. Passarella ya con el pasaje definitivo hacia Buenos Aires en el bolsillo, debe dejarle las manos libres a quienes tienen la responsabilidad de buscar lo mejor para clasificar. Es impensable salir a jugarle a Paraguay con un técnico que piensa en su alejamiento definitivo.
Lo peor de todo es que no hay candidato, no existe una solución al tema y los plazos se acortan.
No se debe perder tiempo, si alguien no quiere estar en tu casa, es mejor abrirle la puerta rápidamente.
Otra vez estamos en el CTI.
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