Celestes Fatales
El trasladado de la delegación uruguaya del Hotel al Estadio de Busan demoró unos 15 minutos. Una fuerte custodia policial abrió el camino al bus número 812 de color crema.
Apenas fueron ascendiendo los jugadores al micro, el minuano Sebastián Abreu le entregó un CD de Los Fatales al chofer y la música del conjunto liderado por Fabián Delgado acompañó el viaje de los celestes al Estadio de Busan.
Apenas asomó en los accesos del Estadio la embajada celeste y en la medida que pudieron confirmar que llegaba el bus de Uruguay, un grupo de compatriotas comenzó a rodear al mismo aguardando el descenso de los futbolistas.
En un número muy superior al registrado en el primer partido ante Dinamarca, los uruguayos estuvieron presentes en el Estadio de Busan acompañados de los clásicos tambores y distintivos celestes.
Algunos jugadores se sintieron muy «tocados» por el recibimiento de los compatriotas que viajaron miles de km para observarlos y alentarlos en el difícil partido ante los franceses.
Uno de los jugadores comentó a un allegado a la selección: «Tenemos que dejar todo en el campo de juego, yo que juego en el exterior jamás imaginé que los uruguayos podríamos tener un sentimiento semejante por los colores patrios. Ojalá podamos darle una alegria a los hinchas y poder clasificar a la segunda fase«.
Los jugadores uruguayos arribaron dos horas antes del inicio del partido y luego de dejar algunas pertenencias en los vestuarios, fueron a caminar por distintos sectores del campo de juego.
En forma distendida, se formaron varios grupos de jugadores quienes se mostraban de buen ánimo en los momentos previos al partido. Víctor Púa al borde del terreno de juego dialogó por espacio de varios minutos con Jorge «Polilla» Da Silva y el gerente deportivo Osvaldo Giménez.
En el Palco Oficial se ubicaron los neutrales Eugenio Figueredo y Daniel Pastorini, quienes compartieron la ubicación con dirigentes de FIFA.
Los restantes componentes de la delegación de Uruguay se ubicaron en otro sector del Palco, entre los cuales se pudo observar a Eduardo Ache, Alejandro Balbi, Silvio Hernández, Antonio Guerra, Edwarn Yern y Alfredo Venditto, ex basquetbolista de Malvín, quien posee un restaurante en la Parada 31 de Punta del Este.
El despliegue de seguridad que se realiza en torno a cada espectáculo mundialista es impresionante. Los árbitros encargos de dirigir el encuentro con el mexicano Ramos Rizo a la cabeza, llegaron en una camioneta con vidrios oscuros y escoltados por una fuerte guardia policial. Apenas llegaron al Estadio de Busan se introdujeron en la zona de vestuarios donde primero se masajearon con un kinesiólogo coreano y luego iniciaron el calentamiento que les insumió más de cuarenta minutos.
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