Preocupación por seguridad
SAPPORO, JAPON (ANSA)
Argentina-Inglaterra, el partido más atractivo de la primera ronda del Mundial, marcará este viernes la despedida del impactante estadio de Sapporo, en una ciudad vigilada por 11.000 policías, aunque los fantasmas de la violencia parecen haberse disipado.
La ciudad, que posee 1,83 millón de habitantes y movida vida nocturna, parece más tranquila después de los informes que aseguran que no arribaron hooligans ingleses a Japón y sólo se percibió una veintena de los «barras bravas» argentinos, fanáticos que se cruzaron con violencia en México 86.
Discretos y cordiales policías observan todos los movimientos, pero los controles que deportaron a decenas de ciudadanos con antecedentes de drogas y violencia se adelantaron preventivamente.
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