El Libro del Picaflor
— Troquílido, no te mueras nunca.
— Déjese de alcahuetear que a su edad le queda feo. ¿Qué necesita?
–Información jugosa, para disfrutarla de cabo a rabo.
— Ponga mucha atención porque el tema es complicado y El Picaflor hoy no está para repetirle diez veces la misma cosa. Nacional y Peñarol, jugaron un clásico durante más de dos horas y media en la Asociación, por los derechos federativos de un pichón de crack.
— ¿Cómo?
— Peñarol y Nacional, comparecieron ante el Tribunal de Conciliación de la AUF, por un litigio que comenzó el 12 de enero de este año, cuando un futbolista de 14 años, solicitó pase a los aurinegros porque no estaba en la Lista de Limitación y posteriormente, los bolsos lo retuvieron, generándose una disputa reglamentaria. Mientras Nacional afirma que el jugador le pertenece, Peñarol apostó a ganador, llevó al futbolista y al papá del mismo a la audiencia y avanzó considerablemente, en pos de su objetivo.
–¿Peñarol le va a ganar a Nacional en el Tribunal?
— No apure caballo flaco en repecho. Según indicios recogidos por El Picaflor, el testimonio de Diego Andrés Casmán Ortega y de su padre Ruben, terminarán inclinando la balanza a favor de los Manyas porque, si a los 14 años un pibe dice que quiere jugar en un club determinado, el sentido común, que no siempre es el más común de los sentidos en la AUF, indica que terminaría jugando en el club de sus amores. La gente de Nacional, amparado en un recobeco del Reglamento, alegó que el jugador le pertenece y por eso el tema derivó al Tribunal de Conciliación que integran los doctores Carlos Alles (Presidente), Daniel Artecona y Juan Bocage.
— ¿El Tribunal de Conciliación ya le dio la razón a Peñarol?
–No, señor. No ponga en boca del Troquílido lo que éste no dijo. La experiencia del plumífero en la AUF, sumado a su innegable olfato que le desarrolla su inocultable órgano olfativo, lo inducen a pensar que el Tribunal de Conciliación le va a dar la razón a Peñarol. ¿Sabe por qué?… El pibe dijo sin pelos en la lengua que quiere jugar en Peñarol, su padre que ejerce la patria potestad también, así que está todo dicho. El caso se va a dirimir después de Semana de Turismo, cuando vuelva a sesionar el Tribunal pero el caso debería servir para que la Asamblea General, de una vez por todas, legisle con minuciosidad este tipo de casos, para evitar que dentro de un tiempo, se intensifique un inicipiente tráfico de menores dentro del fútbol uruguayo.
— ¿Por qué?
— Porque desde hace muchos años, hay gente que se dedica a seguir con ojo de lince a los pibes en el baby fútbol y luego lo llevan a los clubes — por lo general son los mismos– y reciben una recompensa por ese trabajo éticamente, cuestionable. Fíjese que Peñarol tiene al sobrino de Ruben Paz practicando en las inferiores, el jugador quiere quedarse en el club pero un empresario, que no tiene licencia de FIFA y por lo tanto es trucho, lo quiere llevar a Nacional, contra la voluntad del pibe.
La impresión que tiene El Picaflor es que si los clubes no agarran el toro por las guampas, dentro de poco tiempo, las madres van a estar pariendo a sus gurises en los hospitales y sanatorios y los seudo empresarios, van a andar detrás de ellas para que le firmen un precontrato de representación para cuando sus hijos crezcan…
— Esta vez, entonces, ganó Peñarol.
— Vaya una victoria por las tantas derrotas que le ha asestado Nacional en la AUF en los últimos meses.
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