Catorce y tapado
En el fútbol uruguayo existe una isla. En la misma habitan cinco equipos que hoy por hoy están despegados de los demás por un montón de razones, todas conocidas.
Por historia, todos han sido campeones uruguayos, los cinco han participado de Copas Libertadores, también están arriba de los demás por infraestructura, por pagar normalmente los salarios y por la calidad de sus planteles. Esos cinco equipos son los dos grandes, Nacional y Peñarol. Luego están los elencos ahora denominados en desarrollo; Danubio, Defensor y Bella Vista.
La tabla es clara, primero e invicto Nacional, terceros Bella Vista, Danubio y Peñarol, luego a un punto, Defensor que parece recuperarse.
A propósito, dejé al segundo, el Tapado, que cuenta con catorce puntos y con un «campañón» a cuestas; se trata de Rentistas. El equipo que fundó el recordado «Turco» Marino se coló y demostró que en el fútbol siempre hay que estar preparado, dentro de la lógica, para que aparezca la sorpresa.
Yo diría más, enorme sorpresa.
Rentistas casi no arranca la temporada, por las deudas que nacieron en un año histórico, como fue el 98 para los bichos colorados. En ese año, de la mano de Martín Lasarte logró un vicecampeonato que es el mayor logro del Renta. Segundo en el Clausura y con la chance clara hasta el final de ser campeón.
Como consecuencia de esa campaña, Rentistas se emocionó y en el 99 conformó un plantel con sueldos que no se pueden pagar en este medio en donde el profesionalismo es sólo para unos pocos.
De un 98 histórico y espectacular se pasó a un 99 lleno de deudas y de derrotas. Entonces apareció el ingenio de los jóvenes dirigentes del club. Con algunos veteranos, otros que tenían algunos años en la B, más los «oriundos» se formó el rojo del 2000.
Esto que parece muy fácil tiene una raíz. Esa, se ve reflejada en el trabajo de formativas en las canchas de Perrone. Hoy Rentistas está segundo en el Apertura 2000 y viene cumpliendo una muy buena gestión en Tercera División.
Creo que eso ya no es casualidad, allí hay algo. Hay sensatez para armar un plantel con presupuesto pagable, con jugadores nacidos en el club como Guillermo Díaz, Mathías Espíndola un zaguero para ver, Fernando Savio, Fabián Porley, Sebastián Vázquez entre otros. A ellos Baldriz le sumó gente con oficio como Baltierra, Alzueta, el arquero Fuentes, Mauber Torres, que pedía a gritos una oportunidad en la A.
Hoy Rentistas es el «tapado», callado y en la trastienda se coló en la lucha por el título. Por supuesto que todos tenemos la sensación que no va a estar definiendo, pero ya lo realizado es para resaltar, para marcar que ese trabajo con los jugadores del club en diciembre y enero ha dado sus frutos.
Cuando Carlos Manta decidió allá por el 95 entrenar todos juntos en las desniveladas canchas del Perrone, se puso la piedra fundamental para esta realidad de un petit estadio, con cuatro canchas auxiliares, con vestuarios muy cómodos y con una realidad inconstrastable; todo se debió a que en aquellas canchas apareció el flaco Melogno, que fue un día vendido y con ese dinero se hizo posible esta realidad del «Complejo Rentistas».
Compartí tu opinión con toda la comunidad