Las Piedras las tiró Nacional, pero Juventud defendió bien el rancho
Humilde, desde su directiva a su hinchada, denotando ser gente de trabajo, acostumbrado a que todo cuesta y hay que luchar para conseguirlo, el plantel de Juventud no fue la excepción. Por eso cuando alguna vez en la vida les toca ganar, el triunfo se disfruta de una manera muy especial. Porque como en la vida, hay que luchar contra todo: la estructura de los otros y algún cómplice ocasional, como puede ser un arbitraje en el Estadio que hace que la impotencia les haga apretar los dientes para conseguir el objetivo. Así le pasó a Juventud ayer en el monumento al fútbol para lograr una de las máximas alegrías para los jugadores de un equipo menor, que es ganarle al grande en el Centenario.
Para eso necesitó de mucha entrega, desdoblar esfuerzos y jugar con el corazón en la mano.
Los de Las Piedras desde el primer momento invirtieron los papeles, salieron a buscar el arco tricolor y esto sorprendió a Nacional que parecía adormecido ante la arremetida del «atrevido» rival, no respetando al tricolor copero.
A los cinco minutos, esa actitud ofensiva tuvo sus frutos cuando Marcelo Paredes empalmó fuerte el balón venciendo a Munúa, luego que su compinche de ataque, Medina, le bajó el balón dentro del área.
Sorpresa. Silencio en la parcialidad tricolor y sólo un grupo de hinchas pedrenses saltaban locos de alegría.
Recién ahí se despertó Nacional de su letargo y la defensa entendió las ventajas que estaban dando en el fondo. Carreño, que sustituyó a cuatro jugadores supuestamente titulares para darles descanso, también veía que a su equipo le costaba reaccionar.
Con el gol conquistado, Juventud se recostó y Nacional encontró más campo para trabajar en busca del empate. Pero se encontró con una defensa sólida y aguerrida compuesta por cinco jugadores, que no dio un balón por perdido. Además contó con el mejor jugador del partido, el lateral Víctor Martínez, que clausuró su sector defensivo pero además fue la salida constante de su equipo por la izquierda. Incluso participó en jugadas de ataque que llevaron peligro al arco de Munúa.
Juventud no tuvo un peso ofensivo importante, Paredes y Medina solos luchaban contra los defensas pero se las ingeniaron para complicar a los zagueros albos.
Una falta cerca del área tricolor terminó en un centro en el que, ante la pasividad de la defensa, Paulo Medina peinó el balón descolocando a Munúa que se limitó a mirar cómo Juventud lograba el segundo gol.
A esta altura ya era estupor lo que vivían los hinchas tricolores. Mientras que los menos deliraban en una gran tribuna agitando banderas y abrazándose entre ellos. «Goliat» estaba grogui y «David», humildemente, volvía a su terreno a esperar que los tricolores reanudaran el partido.
Dos minutos después el panorama cambió. Nacional comenzó a mostrar su camiseta y se tiró con todo, como intentando ponerle punto final a la desfachatez de los canarios.
Fue cuando luego de un tiro de esquina Pellejero llegó justo para cabecear y vencer a Contreras.
Pese a que volvieron las esperanzas para los dirigidos por Carreño, no pudieron igualar antes de que finalizara el primer tiempo.
En el descanso, el técnico debía subsanar algunos errores. Por ejemplo, la inclusión de Diego Fernández como volante lateral izquierdo, pues no defendió y tampoco atacó. Pero es bueno decir que siempre que estuvo cerca de Peralta para ayudarlo en el uno dos, éste no se la pasó y poca fue su participación en el partido. El propio Peralta jugó como enlace, nunca encontró su ubicación real en el campo y deambuló sin ser gravitante. Mientras que Saúl Martínez (que realizó una sola jugada importante) junto con Richard Morales se encontraban con la realidad de que la pelota nunca llegaba bien jugada. Faltaba un enlace.
Heroico triunfo
Tratando de recomponer el equipo y a su vez empatar, Carreño dispuso para el segundo tiempo dos variantes. Quitó a Diego Fernández y fue lógico, puso un atacante más dándole ingreso al brasileño Barros. Sustituyó a Peralta, también lógico, y Julio Rodríguez fue al campo.
Este período se puede comentar fácilmente, pues fue un monólogo de Nacional yendo sobre el arco rival. Cargó todos sus jugadores en el campo adversario y arriesgó que sus últimos hombres, a veces dos otras tres, se pararan en la mitad de la cancha jugando con la ley del offside.
La cosa era clara, empataban o Juventud de contragolpe anotaba el tercero. Así estaba planteado el partido. Los dos estuvieron cerca. Nacional de empatar, pero el único argumento fue la lluvia de centros que tiró sobre el área rival, lo cual hizo que la defensa pedrense jugara uno de los mejores partidos en lo que va del campeonato. Fueron una muralla infranqueable y los bolsos carecieron de ideas para sortearla o equivocaron el camino. Juventud tuvo chances de liquidar de contragolpe, pero le faltó fuerzas para definir, el cansancio era tal por el desgaste que hicieron los delanteros tapando las salidas que llegaban agotados en el pique final. La más cerca la tuvo Tolosa, luego de una tremenda jugada de Víctor Martínez que lo dejó solo frente al arco para definir con Munúa casi vencido, pero le erró y la pelota pegó en la parte exterior de la red. Después fue todo sufrimiento, Nacional que «apedreaba el rancho» y Juventud que lo defendía. El arquero Contreras también jugó un gran partido y se atajó todo impidiendo a los tricolores el festejo.
Munúa jugaba casi en la mitad de la cancha y los dirigidos por Salomón, ahogados, sólo miraban el reloj mientras reiteradamente despejaban el balón del fondo.
Para cualquier lado, pero con los dientes apretados. Fue una entrega total y emocionó ver el esfuerzo de este equipo humilde que peleó su triunfo dejando el alma en el Centenario.
De vez en cuando, también los más humildes festejan. Ayer fue una de ésas. *
JUVENTUD 2
Jorge Contreras (7)
Elbio Tolosa (6)
Marcelo Rosano (5)
Leonardo Sum (7)
Rudy Fernández (7)
Víctor Martínez (8)
Luis Almada (5)
Sergio Silvera (6)
Mario Piñeyro (5)
Marcelo Paredes (7)
Paulo Medina (7)
Suplentes: Gerardo Priore; Pablo Pereira; Marcelo Moreno; Alvaro Jiménez.
Cambios: 66´ Enrique Ferraro (4) por Paulo Medina; 76´ Ricardo Delgado (-) y Raúl Denis (-) por Marcelo Paredes y Mario Pineyro.
NACIONAL 1
Gustavo Munúa (4)
Andrés Scotti (4)
Alejandro Lembo (4)
Alejandro Curbelo (4)
Gustavo Méndez (4)
Richard Pellejero (5)
Javier Morles (5)
Diego Fernández (4)
Saúl Martínez (4)
Richard Morales (4)
Horacio Peralta (4)
Suplentes: Leonardo Romay; Damián Rodríguez; Carlos Camejo; Marcelo Saralegui.
Cambios: 45´ Julio Rodríguez (5) y Flavio Barros (4) por Diego Fernández y Horacio Peralta; 65´ Webo (4) por Saúl Martínez.
Goles: 5´ Marcelo Paredes (J); 24´ Paulo Medina (J); 26´ Richard Pellejero (N).
Arbitros: José Gijón (4) Mauricio Espinosa y Marcelo Imbert.
Tarjetas amarillas: 13´ Leonardo Sum (J); 34´ Jorge Contreras (J); 46´ Andrés Scotti (N); 84´ Enrique Ferraro (J); 86´ Richard Morales (N); 88´ Sergio Silvera (J); 93´ Ricardo Delgado (J).
Estadio Centenario.
Entradas vendidas: 7.040.
Público: 9.000.
Compartí tu opinión con toda la comunidad