¡Segundos afuera! Alfredo Evangelista al ring
El boxeador hispano-uruguayo, Alfredo Evangelista, una de las grandes glorias de este deporte a nível nacional, se encuentra de visita en nuestro país.
Evangelista, de cuarenta y siete años de edad, volvió a su país de origen luego de varios años de vivir en Madrid, España.
Este boxeador tuvo durante el transcurso de su carrera muchos galardones, como el de ser siete veces campeón de Europa y pelear en cuatro oportunidades por el título mundial de los pesos pesados. Pero sin lugar a dudas es muy recordado por ser uno de los pocos púgiles que «aguantó» los 15 rounds ante uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos como lo fue Cassius Clay (Mohamed Alí), marcando un punto clave en su carrera.
Alfredo Evangelista estuvo de visita en el club de boxeo «Los Ãatos», ubicado en las calles Cerrito y Ciudadela, donde conversó con LA REPUBLICA sobre sus inicios en este deporte. «Fueron bastantes difíciles. Comencé a entrenar a los 16 años en el club Villa Española, donde realicé los primeros contactos con el boxeo. Lentamente fui adquiriendo experiencia y ganando algunos combates, hasta que tuve la suerte de firmar un contrato para ir a combatir profesionalmente a España».
Tranquilo a la hora de expresarse y buscando evocar el pasado con la mayor fidelidad posible, el ex boxeador continuó su relato:
«A raíz de mi viaje comencé a ganar algún dinero en el boxeo. En España peleé contra grandes rivales, en grandes disputas. En la parte social las cosas me salieron bastante bien. Logré arraigarme en el país europeo, el cual me encanta y adoro.
Al principio sufrí mucho, debí trabajar incansablemente para conseguir los logros que alcancé.
Pero sin mi estadía en España, no hubiera trascendido.
Por esto, siempre estaré agradecido a aquel país, porque sin él, no me hubiera podido convertir en campeón de Europa».
Más tarde hizo referencia a los títulos que llegó a obtener y esos momentos particulares de alegría en su vida: «Me consagré en ocho oportunidades campeón de aquel continente, lo cual es algo imborrable para mí. Fue un momento donde «todo marchaba sobre ruedas en mi carrera».
Quince rounds inolvidables ante Cassius Clay
Tampoco dejó de hacer referencia a su pelea con uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos como Cassius Clay (actualmente denominado Mohamed Alí), en la cual logró mantenerse en pie y perdió por puntos. «En 1977 combatí en Lausana, Suiza, ante el máximo campeón de todos los tiempos, Cassius Clay.
Fue algo memorable, que quedará grabado por el resto de mi vida en mi mente y que además disfruté mucho.
A esa altura de mi carrera había «hecho guantes» contra boxeadores muy buenos, pero como Clay nunca. Fue el mejor peleador contra el que me enfrenté.
En aquel momento todos anticipaban una victoría fácil del campeón, pero el uruguayo sacó sus garras. «Sabía que era joven y que tenía que dejar el máximo en el ring por la jerarquía de mi rival. Igualmente nunca pensé que iba a llegar a los quince rounds. El era un púgil con mucha experiencia y categoría. Al menos pude demostrar que como uruguayo dejé todo lo que tenía en el ring, en pos de lograr que el pabellón de nuestro país estuviese «bien en alto».
Tampoco olvidó otros de sus grandes rivales que lo llevaron a competir en lugares míticos de este deporte.
«Tuve la suerte de pelear contra otros boxeadores de primera categoría, como fueron Larry Holmes, León Spinks, Greg Page, etc. Además, tuve combates en lugares únicos dentro del mundo de los «guantes» como en Las Vegas, Atlantic City e incluso el Madison Square Garden de New York.»
El error y la nueva vida
Alfredo Evangelista, también hizo referencia a la etapa mala de su vida. En la misma sufrió mucho y posteriormente culminó con su reclusión en la cárcel en el país ibérico. «Cuando comencé a hacerme famoso aparecieron muchos amigos que después en los malos momentos desaparecieron.
En mi vida he cometido varios errores que posteriormente pagué y con creces. Quizás aboné el precio de la fama, pero eso es parte del pasado. Ahora llevo una vida nueva y mucho más sana, acompañado por aquellos amigos que estuvieron siempre conmigo, en las buenas y en las «otras».
Posteriormente habló de cuáles fueron los motivos por los que se retiró del boxeo, sentenciando: «Cuando tenía 33 años decidí que lo mejor para mí era abandonar el «box». Ya no tenía voluntad, ni ganas de entrenar.
Además pensaba que los que no me habían pegado en muchos años de peleas, en cuatro combates sí lo podían hacer, por esto vi que lo mejor era dar un paso al costado.
Es un deporte muy difícil, de mucho esfuerzo y en el que hay que tener mucho cuidado. No quería terminar mal físicamente, ni «loco» mentalmente.
Por último nos comentó cuál es su cercanía con los guantes y el boxeo. «Actualmente me dedico a organizar veladas boxísticas en diferentes lugares, también trabajo de comentarista para una cadena de televisión, entre otras cosas».
Sin lugar a dudas es un hombre que vivió alegrías y tristezas, glorias y decepciones, momentos inolvidables y otros que no merecen el recuerdo. Un grande del deporte, de los últimos buenos boxeadores de nuestro país, que conmocionó al mundo con el poder de sus manos. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad