TAMBIEN PLAZA SUCUMBIO ANTE LOS DELANTEROS ALBOS

Imbancable ofensiva tricolor

JULIO CIFUENTES, ENVIADO ESPECIAL A COLONIA

 

La ciudad de Colonia demostró que puede ser una anfitriona de lujo para el fútbol profesional de Primera División, de acuerdo a lo que demostró en la tarde de la víspera, cuando su representante –el Club Plaza– recibió a Nacional en el viejo Campus Municipal coloniense, actualmente denominado «Profesor Alberto Supicci».

Todo fue una verdadera fiesta para el pueblo de las ciudades cercanas a Colonia, aunque para los hinchas del equipo albiverde la alegría duró solamente hasta los primeros quince minutos de juego, cuando los tricolores abrieron el score y comenzó a vislumbrarse que los tres puntos en disputa viajarían para la capital del país.

Solamente corrían ciento veinte segundos cuando la primera alerta llegó para el arco coloniense, debido a un «cañonazo» de Oscar Javier Morales –en su nueva versión de francotirador desde fuera del área– que apenas pudo ser desviado por el arquero Vigo.

Nacional se plantó en la cancha fiel a su estilo en esta nueva edición 2002, ahogando al rival en la salida, presionando con varios hombres sobre la pelota en mitad del campo, pero además recurriendo a toda la solvencia del capitán Alejandro Lembo, con quites oportunísimos cuando la primera contención era superada. Apenas recuperó el balón, comenzó a lanzar a sus hombres alternadamente en ofensiva, en punzantes estocadas que jugada tras jugada fueron destrozando a la defensa local: algunas veces fue Coelho, otras Del Campo, o Peralta, pero el que fue imparable una vez más –y van– fue Gustavo Varela, cada vez que encaró por cualquiera de los dos costados.

Sociedad perfecta

Aunque parezca prematura la afirmación, porque sólo se han jugado dos fechas del torneo local (y un encuentro por Copa Libertadores), la relación futbolística entre Varela y «El Chengue» Morales ha logrado una madurez tal que cada vez que el velocista del barrio Las Flores inicia su maniobra, el moreno pedrense va a colocarse en el lugar justo donde sabe que su compañero va a ponerle la pelota. De esta manera llegó el primer gol: Varela la fue a buscar contra el costado derecho y Richard Morales buscó su sitio cerca del punto penal, Gustavo puso el balón en la cabeza del número veinte albo y éste cabeceó abajo contra el caño derecho de Vigo, que no podía llegar de ninguna manera a ese remate.

Los siguientes minutos fueron todos de Nacional, que se acercaba al segundo gol, y solamente encontró como respuesta un remate de Baldi, que provocó el grito de gol de la hinchada local, pero Munúa voló «hacia atrás» y logró desviar al corner en atajada espectacular.

Mario Leguizamón y Mariano Bogliacino formaban el binomio que intentaba hilvanar los ataques locales, pero cada vez que Nacional recuperaba la pelota y se lanzaba al ataque, la posibilidad de un nuevo gol estaba latente.

Así fue que Alzueta «pifió» un rechazo y Peralta se fue por la banda izquierda (justo después de que Carreño le pidiera que insistiera por ese sector), y cuando todos esperaban el centro enganchó hacia adentro, y de pierna derecha sacó un disparo que se clavó en el ángulo derecho de la portería, para rubricar una jugada que por sí sola «valió la entrada» y le otorgó claras diferencias en el marcador a la visita.

Plaza responde

El equipo local no jugó mal ni nada que se le parezca, solamente se vio superado por el funcionamiento colectivo de un equipo que viene entonado. Con rebeldía, la escuadra dirigida por Diego Aguirre intentó en el comienzo de la segunda parte acercarse al arco de Munúa, pero al no poder penetrar en la defensa tricolor, se dedicó a rematar desde muy lejos, intentando varias veces en pocos minutos con disparos que fueron contenidos sin dificultad por el meta albo.

Pero ni el empuje de Barilko ni la solvencia de Lugano en el fondo alcanzaban para complicarle la vida a Nacional, que a esa altura ya había «sacado el pie del acelerador» para administrar sus energías, ya que algunos físicos comenzaron a sentir el esfuerzo del viaje a Lima.

De todos modos, otra gran jugada del «Chino» Peralta (en combinación con Coelho), ambientó el tercer tanto, luego de que otra vez Richard Morales –en clara posición adelantada– vulnerara la meta contraria.

Nacional mantuvo su eficacia goleadora, sigue deleitando a sus seguidores con su juego, sigue sumando de a tres puntos y vive el gran momento de su goleador Richard Morales, que mantiene su promedio de dos goles por partido, con seis anotaciones en solamente seis días. *

PLAZA – 0

Mauricio Vigo (6)

Germán Domínguez (5)

Ruben Alzueta (5)

Diego Lugano (6)

Martín González (6)

Mario Barilko (6)

Juan P. Stagno (6)

Mariano Bogliacino (6)

Yari Silvera (5)

Mario Leguizamón (6)

Daniel Baldi (6)

DT: Diego Aguirre

Suplentes: Diego Martínez, Lázaro Piedrahíta, Fernando Albermagger, Washington Méndez, Gabriel Candia y Osvaldo Carro.

Cambios: 60′ Gastón Linares (5) por Yari Silvera.

 

NACIONAL – 3

Gustavo Munúa (7)

Andrés Scotti (5)

Alejandro Lembo (7)

Alejandro Curbelo (6)

Martín Del Campo (6)

Marco Vanzini (5)

Oscar J. Morales (6)

Fabián Coelho (5)

Gustavo Varela (6)

Richard Morales (7)

Horacio Peralta (7)

DT: Daniel Carreño

Suplentes: Leonardo Romay, Damián Rodríguez, Gustavo Méndez y Diego Fernández.

Cambios: 69′ Flavio Barros (6) por Horacio Peralta, 72′ Gustavo Méndez (-) por Martín Del Campo y 77′ Julio Rodríguez (-) por Fabián Coelho.

 

Goles: 15′ y 63′ Richard Morales (N) y 30′ Horacio Peralta (N).

Jueces: Martín Vásquez (6), Marcelo Costa y Alvaro Sacarello.

Tarjetas amarillas: 35′ Barilko (P) y Oscar Morales (N), 60′ Coelho (N), 67′ Scotti (N).

Tarjetas rojas: 70′ Bogliacino (P).

Cancha: Estadio «Prof. Carlos A. Supicci» (ciudad de Colonia).

Entradas vendidas: 4.863

Recaudación: $ 263.980.

Preliminar: No hubo. Plaza no presentó equipo de Tercera División.

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