La caravana de De Souza y la presencia de Alberto Spencer
Antes del comenzar el encuentro, el árbitro brasileño Paulo César Oliveira, le ordenó al delantero bohemio Julio De Souza sacarse la caravana de su oreja izquierda. El futbolista que pudo quitarle la caravana fue el «Malaca» Jorge Martínez.
El histórico ex futbolista ecuatoriano Alberto Spencer estuvo ayer presente en el palco oficial de la platea del Estadio Luis Franzini, observando el cotejo copero entre Montevideo Wanderers y Emelec de Guayaquil. El ex jugador, campeón a nivel local e internacional con Peñarol en la década de los sesenta, estuvo acompañado por familiares y amigos. Le fue muy mal al equipo compatriota de Spencer porque cayó sin levante por 3-1.
Emelec pertenece a la ciudad de Guayaquil y es el actual campeón del fútbol ecuatoriano. Tiene como apodo el equipo «eléctrico» porque pertenece a una compañía de electricidad ecuatoriana. Los dirigidos por Carlos Sevilla golearon en la primera fecha del Campeonato Ecuatoriano de Primera División a Deportivo Cuenta por 6-0 el viernes anterior.
Este conjunto visitante tiene varios futbolistas de Selección nacional. Augusto Poroso, Carlos Hidalgo y el capitán de Emelec, Moisés Candelario, son un ejemplo. Además tiene dos jugadores extranjeros que fueron titulares ayer. Se trata del colombiano Luis Arango y el argentino que es nacionalizado ecuatoriano, Carlos Juárez. Este delantero, que fue autor anoche del gol del descuento mediante tiro penal, jugó en Montevideo Wanderers hace algunos años.
Todos los socios de las instituciones afiliadas a la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) pagaban 20 pesos uruguayos. Muchas personas asistieron al escenario del Parque Rodó para observar el inicio de Wanderers en el Grupo 6 de la Copa Libertadores de América. Una bandera de Defensor Sporting con la leyenda «Mi vieja viola quierida» se colocó en la tribuna que da espaldas a la Playa Ramírez. Además había banderas uruguayas apoyando al representante oriental en la Libertadores.
Varios niños con la camiseta bohemia ingresaron a la cancha cuando el equipo iba rumbo al campo de juego. La oncena que dirige Santiago «Vasco» Ostolaza fue recibida con muchos papelitos picados y cánticos de aliento al equipo.
A pesar de que todavía era de día, la red lumínica del Estadio Luis Franzini se encendió antes de comenzar el cotejo. A los 29 minutos de esa primera mitad del partido, varios focos de una de las columnas del estadio se apagaron pero para el segundo tiempo se volvieron a encender.
El estado del césped del escenario violeta es magnífico. El piso está hermoso e ideal para jugar un muy buen fútbol y Wanderers lo aprovechó.
La cordialidad de los dirigentes de Defensor Sporting hacia Wanderers fue magistral, según opiniones de los bohemios.
Antes del partido los dirigentes de ambas instituciones no quisieron dejar librado nada al azar. Los presididos por Fernando Sobral pusieron sus instalaciones a las órdenes del club que comanda Walter Devoto. *
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