Una escuela para aprender jugando
La ciudad de San Javier (Río Negro) cuenta desde 1998 con una escuela de voleibol que es modelo de institución para nuestro país.
La misma, que alberga alrededor de 70 niños de diferentes edades, cumple con la función de enseñarle a los más jóvenes un deporte (voleibol), el compañerismo necesario para todos los grupos y alejarlos de males que atañen a la sociedad, ayudándolos a tener una vida sana.
Nelly Chulak Roslik, secretaria de la institución, nos comentó acerca del surgimento de la misma y sus objetivos: «La escuela comenzó su trabajo en los meses de enero y febrero de 1998, y su fundación fue el 28 de diciembre. En un inicio las clases se realizaban al aire libre. Pero en marzo, con los días más cortos y fríos, debimos buscar una solución alternativa para continuar enseñándole con comodidad a los chicos. Primariamente nos trasladamos hacia un salón multiuso del liceo de nuestra ciudad, para posteriormente irnos al gimnasio del Club River Plate de San Javier, donde actualmente estamos impartiendo las clases. Dicho gimnasio en el año 2000 fue totalmente reacondicionado, dejándolo en estupendas condiciones tras una inversión de $183 mil».
Más tarde nos contó sobre las instalaciones que posee actualmente:
«Hoy en día contamos con un total de entre 60 y 70 niños practicando y aprendiendo a jugar este deporte en nuestra institución.
Incluso tenemos entre nuestros integrantes niños de hasta cuatro años. Cada uno de ellos tiene su propia camiseta, que se les presta para practicar y competir. Además contamos con vestuarios para que una vez terminada su actividad se puedan duchar y cambiar en un lugar aporpiado, y dormitorios totalmente equipados. También hay una sala de musculación, para las personas que asisten en forma recreativa, ya que aspiramos a que los padres tengan su espacio para estar cerca de sus hijos y a su vez realizar ejercicios. Por supuesto todo en forma gratuita».
Una sueño hecho realidad
Posteriormente Nelly Chulak nos comentó sobre cuál es el sistema utilizado para llevar adelante las clases y lograr un mejor entendimiento con los niños: «Están divididos en categorías por edad y sexo. Aquellos niños que en 1998 comenzaron a practicar en nuestra institución hoy ya alcanzaron la última categoría de nuestra escuela (sub 15). Además en la presente temporada lograron conseguir el subcampeonato nacional, lo cual nos alegra y enorgullece.
La institución apunta a educar en el compañerismo y en lo que tiene que ver con la disciplina deportiva».
A posteriori nos contó cuáles son los factores claves para que la escuela se mantenga y crezca cada día, teniendo un alto nivel de participación: «Este emprendimiento no se hubiera podido llevar a cabo sin la participación de Mario González, un amante del voleibol que siempre nos apoya incondicionalmente, aporta los proyectos elaborados y planes de trabajo para realizar en el futuro, y es él además quien tuvo la idea primaria de concretar lo que hoy es una hermosa realidad.
También cabe resaltar el invalorable apoyo de la junta local en lo que tiene que ver en la higiene, limpieza y materiales, y por supuesto de la oficina de Deporte y Juventud, que nos apoya siempre con trofeos, diplomas y recursos para poder trasladarnos a competir a lugares alejados de nuestra ciudad».
Pero la escuela de voleibol de San Javier no se queda quieta y se traslada a otros sectores del Uruguay para enseñar este deporte a todos los niños interesados en jugarlo y disfutarlo en un ambiente de amistad.
Un claro ejemplo es que una vez por mes se trasladan al Club Social de Young y a la Colonia Alemana Gartental para dicho propósito.
Incluso y como hace tres años lo realiza, en el verano darán clases en la parada cuatro de la playa Brava (Maldonado) y en Puerto Viejo (Río Negro), apuntando a que cada día sean más los allegados a este deporte.
Otra de las novedades que se quieren llevar a cabo es la de conseguir un técnico extranjero para dotar a los niños de un nivel de enseñanza aún mayor y de nivel internacional, lo cual sería un logro sin precedentes y de mucha trascendencia para el voleibol de nuestro país.
Cabe destacar que los niños juegan en forma no oficial en la liga de Paysandú y representan a la ciudad de San Javier en campeonatos alrededor del Uruguay.
Sin lugar a dudas un proyecto destacable, porque acerca el deporte a los niños y los aleja de males típicos de la época. Además sirve como excusa para que los niños aprendar a vivir una vida sana, de amistad, compañerismo y unión. *
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