Hizo dos goles con la camiseta tricolor
Aunque la trayectoria del personaje de la jornada en el club fue muy corta, le alcanzó para mezclar su nombre entre los que quedarán en la historia del club del Parque Central, ya que en apenas algunos meses como jugador tricolor logró consagrarse campeón de la Copa Libertadores de América y la Intercontinental, durante el año 1988.
Carreño se incorporó al plantel albo ese año con la temporada ya empezada, alcanzando a jugar alguno de los últimos partidos del Campeonato Uruguayo e ingresando como suplente en los últimos partidos de la Libertadores y en la final Intercontinental jugada en el Estadio Olímpico de Tokio.
En la final del mundo, Daniel ingresó en lugar del «Bocha» Cardaccio, teniendo la posibilidad de rematar el segundo penal de la serie definitoria, que fue atajado por el arquero del PSV. Antes, se había sumado al plantel que jugaba la Libertadores sustituyendo en la lista de buena fe al zaguero Jacinto Cabrera, vistiendo la camiseta número 21; en los tres encuentros que ingresó, lo hizo por Ernesto «Pinocho» Vargas (en la semifinal con Newell´s jugada en Montevideo y en los dos encuentros finales).
Por el Campeonato Uruguayo, anotó los únicos dos goles a nivel oficial con la camiseta de Nacional, en encuentros que los tricolores disputaron con equipos formados por suplentes, ante River Plate (empate a uno) y ante Danubio (perdió cinco a uno en la última fecha). Además de Nacional y Wanderers, Carreño defendió a los equipos Racing de Lens (Francia), Vevey (Suiza), Unión de Santa Fé (Argentina), Herediano (Costa Rica) y Esquicla (Guatemala).*
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