El libro del Picaflor

–Picaflor, ¿cuándo vuelve el presidente de la AUF?

–Su arribo está previsto para el día de hoy, pero estará muy poco tiempo en la Fiel y Reconquistadora, porque se marcha a Paraguay para el sorteo de la Copa Libertadores. Desarma las valija, saca la ropa de invierno que utilizó en Asia, la cambia por ropa veraniega y le dice adiós a la Asociación.

–Me comentaron que varios presidentes de los clubes chicos están ansiosos porque hicieron proyecciones económicas para 2002 sobre los ingresos del Mundial y ahora se recortaron a la mitad.

–Hubo gente que hizo castillos en el aire como dice Alberto Cortés. Hace tiempo que el vicepresidente Juan Pedro Damiani anunció que si Uruguay clasificaba, los clubes no tenían que hacerse muchas ilusiones porque no iban a salvarse definitivamente como algunos soñaban. Basta hacer un balance general de lo que gastó la Selección durante los dos años de eliminatorias (partidos deficitarios de preparación en la era Passarella, gastos de concentración en La Posta, transporte interno, viáticos a jugadores y técnicos, sueldos a los técnicos, gastos de sanidad, entre otros) y los números son escalofriantes. Si cuando se había dicho que iban a ingresar seis millones de dólares el superávit iba a ser limitado, imagínese usted lo que va a ocurrir ahora que la FIFA anunció que iban a ser la mitad. Sólo tres palos verdes por la clasificación.

–Parece que los hechos ocurridos en Estados Unidos el pasado 11 de setiembre jugaron en contra de los seguros que tiene que pagar la FIFA y eso repercutió en los números del Mundial.

–Ese factor tiene que haber incidido pero hay otro que no se puede pasar inadvertido y es la desastrosa administración económico- financiera que ha hecho Joseph Blatter al frente de la FIFA. Hizo negocios ruinosos con empresas fundidas que a la postre dieron quiebra y, la verdad hay que decirla, no le ata los zapatos a Joao Havelange como presidente. El descalabro financiero fue tan grande que el presidente de la UEFA amenazó con destronarlo si no ponía la casa en orden en forma urgente. Es más, había sospecha de malversación de fondos, corrupción, etcétera. Pese a que nadie lo dijo –menos lo van a reconocer los amanuenses del poder de Blatter de este lado del continente–, una de las cosas que ha jugado en contra del resultado financiero del Mundial 2002 es la pésima administración del actual presidente de la FIFA…

–Es más fácil echarle las culpas a Bin Laden, ¿no?

–¡Por supuesto! Bin Laden se está comiendo un garrón con la FIFA. Blatter dijo: hizo volar las torres gemelas, el mundo entró en guerra por su culpa, nada mejor que responsabilizar al terrorismo del abrupto encarecimiento del Mundial. Lo lamentable del caso es que aquí, en Uruguay, hay gente que se come la pastilla y repite el mismo verso, quién sabe con qué propósito. ¿Usted me entiende?

–A buen entendedor, pocas palabras, Troquílido.

–Usted es un hombre de refinada sensibilidad y capta el mensaje. Volviendo al comienzo, hay varios clubes que están muy preocupados por el tema porque con la guita que la AUF les va a dar por el Mundial no les alcanza para pagarle el 50% de la deuda que ya tienen contraída con Tenfield SA, por los adelantos mensuales de U$S 11.500 que les «daba» para pagar los presupuestos mensuales de U$S 20.000. Y según le comentaron al plumífero, el apriete de Tenfield para 2002 va a ser muy grande, a tal punto que los dirigentes de Nacional están preocupados porque el club también estará comprendido en el programa de déficit cero que tiene previsto la empresa concesionaria de los derechos de televisión. *

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