Exclusivo: LA CORRUPCION EN LOS JUECES, SEGUN OLIVIER VIERA

Nacional ganó un clásico por decisión arbitral

El tema referil y los supuestos casos de corrupción denunciados por varios árbitros en contra de otros compañeros están en la órbita del Colegio de Arbitros, pero seguramente con la publicación de este documento, exclusivo de LA REPUBLICA, tomen intervención otros actores de distintos ámbitos.

El testimonio sobre el que haremos referencia son las declaraciones vertidas por Olivier Viera el pasado 19 de octubre a los integrantes del actual Colegio de Arbitros.

Olivier Viera hace referencia a varios temas: ascensos y descensos de árbitros, la supuesta determinación de Tenfield de bajar a Frontera de Rivera y a una final entre Peñarol y Nacional que ganó el tricolor por decisión arbitral.

 

Clubes, árbitros, prensa y Tenfield forman una organización desleal

En la primera parte de la declaración, el olimareño Viera manifiesta que varios actores del fútbol uruguayo integran una organización que no permite la competencia leal.

La gravedad de la denuncia implica a clubes, árbitros, veedores, miembros del Colegio de Arbitros, periodistas y a la empresa Tenfield.

Las declaraciones que Viera realizó a los presididos por Matías Vázquez y a las que pudo tener acceso LA REPUBLICA señalan: «Quiero plantear un conjunto de insucesos desarrollados durante el año 2000 y lo que va de 2001, donde un grupo de árbitros había montado un sistema de favores con clubes, miembros del Colegio de Arbitros, prensa, veedores y la empresa que maneja el fútbol, a cambio de ubicar a sus seguidores en lugares de privilegio dentro del arbitraje nacional, para poder continuar con la cadena de favores, al mismo tiempo se impedía la competencia leal».

A continuación hace referencia al partido entre Peñarol y Nacional por la final del Uruguayo 2000: «Por dos veces hablé con el árbitro de ese partido, me manifestó que había impedido la posibilidad que Peñarol ganase el encuentro pues no le perdonaría nunca a Peñarol lo que le hizo a la madre y que sabía que era un inmoral, pero no se arrepentía de lo que había hecho».

 

Frontera estaba condenado a perder con Fénix

Otra de las denuncias establecidas por Olivier Viera señala que Frontera estaba condenado a bajar de categoría y él no participó de una solicitud de perjudicarlo en un partido contra Bella Vista: «Previo a ese partido, un árbitro me hace llegar un mensaje del miembro técnico del Colegio de Arbitros diciéndome que recordara que Frontera tenía que bajar ya que era un pedido de Tenfield.

El partido lo ganó Frontera y apenas llegué a mi domicilio, recibí la llamada del mismo árbitro, quien me recrimina por el resultado, a lo que respondí que no estoy para entrar a cabecear, solamente arbitro.

En los partidos finales para el segundo partido entre Fénix y Frontera (siempre hablando del mismo árbitro) me manifestó sabiendo que mi padre era hincha de Fénix: llamá a tu viejo y decile que ya puede ir festejando».

 

Un árbitro: su vicio y sus favores

Otros de los llamativos puntos expuestos por Olivier Viera se refieren a un compañero que reviste en la categoría internacional, en el cual están involucrados los integrantes del Colegio de Arbitros que estuvieron hasta fin del año pasado. Textualmente manifestó ante el Colegio de Arbitros: «Se habló del inconveniente ascenso de un árbitro por los problemas personales que le acarrean el vicio. Le recordé a un integrante de la parte técnica que personalmente y en privado le había hecho saber a principio del año 2000 acerca de esta situación y lo hice en el ámbito privado porque yo no era quien para andar denunciando lo que todos saben. El miembro técnico manifestó que era necesario que subiese de categoría, pues los viejos le deben favores. En la jerga arbitral los viejos son los integrantes políticos del Colegio de Arbitros, pero el año que viene le pedimos otros favores, los hace y lo bajamos». El último episodio manifestado por Viera se refiere a una negativa de ser el cuarto árbitro en los clásicos finales de la temporada 2000: «Un árbitro me manifestó que iba de cuarto árbitro, le repliqué que en partidos internos no le hago de cuarto a nadie, que es una falta de respeto. Ante esta situación, el miembro técnico, como era antes de las fiestas, me dijo que me llevara los mil dólares para los regalos de mis hijos. Le respondí que no iba a pisar el Estadio, que si quería me suspendiera. Por eso apareció Feldman de cuarto árbitro en la segunda final». *

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