Gregorio Pérez o Ribas, opiniones divididas en la directiva aurinegra
El lunes pasado en horas del mediodía, como es habitual, se reunió la directiva de Peñarol y entre otros asuntos se trató el tema del entrenador para la próxima temporada.
Es conocida la posición de José Pedro Damiani en cuanto a que Julio Ribas continúe siendo el técnico para la temporada 2002.
En esta reunión se plasmó oficialmente la oposición a esta postura de parte del secretario general, Esc. Ricardo Scaglia, y del Dr. Julio Luis Sanguinetti. Trascendió además que Scaglia habría mantenido un contacto telefónico con Ribas en términos bastante alejados de las buenas relaciones que se informan permanentemente desde la calle Magallanes.
A la oposición de Scaglia y Sanguinetti se le sumarían algunos otros consejeros que hasta el momento no han manifestado su postura y serían contestes a escuchar a la mayor parte de la parcialidad que ha hecho llegar a la sede su disconformidad por la posición del presidente carbonero. También es conocida la pretensión del entrenador de continuar hasta que el presidente termine su mandato en diciembre de 2002, fecha en la cual se celebrarán elecciones en Peñarol.
Lo real es que la decisión quedó en manos del presidente y que no puede demorarse mucho en definirse, ya que la actividad se iniciaría el 20 de enero con la Copa Libertadores de América. Mientras tanto continúa con mucha fuerza la candidatura de Gregorio Pérez, con mucha fuerza, por parte de algunos dirigentes, para que sea el conductor mirasol.
Los números de Julio Ribas no son los que los hinchas quieren
El presidente de Peñarol, José Pedro Damiani, se basa en los números, como buen contador que es, para defender su postura.
Julio Ribas fue designado entrenador a comienzos del año 1999 y desde el principio fue discutido por gran parte de la parcialidad carbonera que en alguna oportunidad llegó a esperar su salida del Centenario para demostrarle su malestar. *
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