EL LIBRO DEL PICAFLOR

Picaflor, ¿qué pasó en la Justicia con el comentado tema del incentivo?

La información que tiene El Picaflor es que el juez Pablo Eguren diligenció otras actuaciones a través de la Dirección de Investigaciones de la Jefatura de Policía de Montevideo y está a la espera de los resultados para continuar la instrucción. Ocurre que no ha sido un caso sencillo porque a pesar de la confesión de Baleato que reconoció el incentivo y después echó para atrás, hay grandes intereses en juego y personas influyentes que también juegan su partido. La sospecha flagrante es que el incentivo existió, hubo una gran «joda», pero los actores por ahora han logrado reírse del juez, el fiscal y la policía. Periodísticamente, el caso está cerrado y si había alguna duda, basta repasar el fallo del Tribunal de Penas de la AUF donde ese cuerpo dice que existe la sospecha que el incentivo existió…

¿Y qué me dice ahora con este otro escándalo que reventó entre los árbitros?

Previsible. Hace tiempo que El Picaflor viene denunciando que la estructura política del fútbol se debilitó tanto ante el poder económico que iba a empezar a ceder posiciones y alimentar actos de corrupción. Ahora, son los propios árbitros los que se acusan entre ellos y reconocen que fulano llamó a mengano para que por orden de la empresa que posee los derechos de TV, descendiera tal equipo en forma puntual. Ayer, el Troquílido siguió investigando el tema y se enteró que la noticia fue comentario obligado en el entrenamiento de los árbitros, ayer, en el Complejo Militar.

¿Qué comentaban?

El árbitro que destapó la olla y denunció en la Comisión que lo había llamado otro colega para darle para atrás al Frontera, estaba asombrado por la versión periodística. «Dijo casi lo mismo que declaré yo en la Comisión», comentó el colegiado entre sus pares. Los árbitros están convencidos de que esta vez la pelota viene torcida y que van a rodar cabezas. Por lo tanto, todos se cuidan de lo que dicen, toman precauciones para que no haya infiltrados del otro bando a la hora de mantener un diálogo grupal. Aunque la intención de la creación del nuevo gremio fue salvar a la Audaf y beneficiar el arbitraje, los hechos están a la vista. Ahora, la mayoría de los árbitros están bajo sospecha de corrupción porque hubo quienes prefirieron hacer lobby en Divina Comedia para salvar su pellejo y se olvidaron que el poder económico todo lo puede y hace caer en tentaciones.

Perdóneme, Picaflor, ¿cuándo va a dar a conocer públicamente los nombres de los involucrados en estos hechos de corrupción?

Despacito y por las piedras. Recuerde que El Picaflor no es funcionario del Poder Judicial ni del Ministerio Público y Fiscal; no tiene responsabilidad jurisdiccional, es apenas un simple periodista. Una vez que los órganos competentes fallen y las resoluciones se transformen en un acto público, quédese tranquilo que el plumífero no le va a sacar la nalga a la jeringa –nunca lo hizo– y le informará con lujo de detalles sobre este nuevo escándalo en el fútbol uruguayo…

La última, plumífero, la última. ¿ Las autoridades del Ministerio de Deporte y Juventud no adoptarán ninguna resolución al respecto?

–Teniendo en cuenta la gravedad de los hechos, no descarte esa hipótesis. La pudrición es tan grande que, cuando la bomba explote, no le será fácil a las autoridades mantenerse indiferente. *

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