Show tuerca en la rambla
En nuestra edición de la víspera informábamos que había quedado mucho material referente a la actividad «tuerca» que hubo el pasado fin de semana en la rambla del Parque Rodó, con la realización de la primera etapa del 4º. Gran Premio Ciudad de Montevideo.
Y vaya si habrán posibilidades de seguir comentando lo que fue ese fantástico espectáculo, con miles de aficionados viviendo a pleno esta fantástica fiesta del automovilismo deportivo, en un fin de semana realmente inolvidable, con gran cantidad de fanáticos «tuercas», pero también con un muy importante número de espectadores que no concurren habitualmente a este tipo de espectáculos deportivos, y que en esta ocasión, aprovechando que el automovilismo vino a la ciudad, se acercaron hasta la rambla para ver y conocer más en detalle todo lo concerniente a esta disciplina deportiva.
Superturismo fantástico
Nuestra máxima categoría pistera pagó con creces la expectativa que se había creado en torno a su presentación, dando una nueva prueba del excepcional momento por el que está atravesando, con una altísima competitividad y con una definición no apta para cardíacos.
Treinta y cuatro máquinas en total tomaron parte de las dos series de clasificación, que tuvieron a Diego Martínez y a Alfredo Mariño como respectivos ganadores, indicando que los Renault Clio eran firmes candidatos para quedarse con la victoria.
La serie ganada por Martínez fue la más veloz, por lo que la grilla de partida lo tuvo como líder, mientras Mariño partía desde el segundo lugar, seguido por la Peugeot 306 break de Daniel Fresnedo, los 306 de Rama y Cadenas, el Citroën Xsara de Guillermo Laguardia, el VW Gol de Fernando Dacal, el Chevrolet Astra de Domingo De Vitta, el Gol de Juan Pablo López y el Chevrolet Vectra de Marcelo Bresciani.
Ya en la primera vuelta, surgían importantes novedades: Enrique Cadenas se iba de pista y debía abandonar, despidiéndose del liderazgo del torneo.
Poco después, el VW Gol de Fernando Dacal quedaba inmóvil en la recta principal, con lo que la carrera perdía a otro animador de primer nivel.
A esa altura, las diferencias se iban incrementando y ya se habían formado varios grupos, que, sin importar la posición en disputa, brindaban un gran espectáculo.
Martínez la dominó, Fresnedo la definió
Diego Martínez continuaba inamovible en el primer lugar, imprimiéndole un gran ritmo a la carrera y estabilizando en más de ocho segundos la ventaja con respecto a sus escoltas, Daniel Fresnedo y Alfredo Mariño, quienes estaban enfrascados en una lucha sin dar ni pedir tregua.
Es digno destacar las hábiles y arriesgadas maniobras (muchas de ellas al límite) de ambos pilotos con una absoluta limpieza en la lucha y con un total dominio de sus autos, lo que provocó el delirio del público a lo largo de toda la competencia.
Y así se llegó a la última vuelta, con Diego Martínez consolidado como líder, Fresnedo como escolta y Mariño en tercer lugar. Al salir de la rambla rumbo a Avda. Sarmiento, se rompió la caja de cambios del auto de Diego, quedando trancada en punto muerto, por lo que de pronto Fresnedo y Mariño se encontraron con el Clio transitando muy lentamente.
El ingreso a la recta principal tuvo como líder a Fresnedo, escoltado por Mariño, mientras que Martínez lograba llegar solo con el impulso, ubicándose en tercer lugar.
Así se definió esta novena fecha del torneo, con una sorpresiva victoria de Fresnedo, que le permite pasar a liderar el certamen cuando restan dos fechas para el final.
Con cuarenta y dos puntos en juego, la definición del certamen quedó limitada a sólo tres pilotos: Fresnedo (103 puntos), Cadenas (93) y Mariño (76).
El próximo sábado puede definirse anticipadamente la corona 2001. En la Copa de Particulares, la victoria le correspondió a José Luis Peirén, escoltado por Willy Parada y Juan Signorino. Con este resultado, Willy Parada se coronó anticipadamente campeón.
Brillante espectáculo de las categorías argentinas
Una vez más el automovilismo deportivo de la vecina orilla mostró todo su poderío y su valía, con una notable presentación de sus categorías Top Race y G.T.A., mientras que la GT 2000 cumplió con su papel de partenaire. En un hecho histórico, la definición de los dos certámenes se produjo en nuestro país, acontecimiento inusual, que dotó a esta última etapa del torneo argentino con un atractivo extra.
Ya lo anticipamos ayer, los espectáculos fueron excelentes, con un Diego Aventín que copó la G.T.A., ganando las dos carreras y quedándose con el título en forma más que merecida.
Nuestro compatriota Guillermo Laguardia dejó bien en alto los prestigios del deporte uruguayo, concretando grandes tareas, ubicándose como escolta de Aventín en las dos carrera y mostrando que sigue transitando en forma ascendente el difícil camino del competitivo automovilismo argentino, en el cual, dentro de la G.T.A. se ha consolidado entre los principales animadores de la categoría.
En la Top Race, Guillermo Ortelli agregó una nueva corona en su exitosa trayectoria, manejándose con criterio, sin asumir riesgos inútiles, basado en su gran experiencia y sus destacadas dotes conductivas.
Diego Menéndez ganó de punta a punta la primera carrera, mientras que la segunda tuvo como triunfador a Diego Aventín (ganó tres de las cuatro que corrió), tras un «toque» que le propinó a Martín Pugliese, quien había dominado la carrera en su totalidad.
El sábado, una etapa completa
Cabe destacar que, por razones organizativas de AUVO, en esta oportunidad se disputó la novena fecha del certamen, tal como estaba previsto en la programación original, mientras que el próximo sábado 24, se disputará la octava fecha del torneo.
Esta nueva presentación del automovilismo deportivo en la rambla montevideana se llevará a cabo íntegramente en una sola jornada, con la participación de todas las categorías locales. *
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