El libro del Picaflor
—Picaflor, ¿ qué novedades tiene para hoy?
Mire, a mucha gente le empezaron a temblar las rodillas. El horno no está para bollos… Usted entiende, ¿no?
—¿ Qué pasó?
–Déjela por ahí pero lo que sí le puede comentar El Picaflor es que la cuestión se complicó porque hay gente que quiere jugar a la pelota con la Justicia y se van a arrepentir…
—Siga, siga, que me interesa mucho.
–No, hay cosas que no se pueden decir por ahora. Llegado el momento, usted será el primero en enterarse.
—No me va a dejar así, con semejante duda adentro.
–Aguántese un poco. Controle la ansiedad y los nervios porque los que tienen que estar nerviosos son los fulanos… ¿Usted no sabe el clima tenso que se respiraba anoche en la AUF?
—¿Por qué?
–El Consejo Ejecutivo por segunda vez consecutiva no quiso recibir a la gremial AFA-AUF. Los dirigentes solicitaron audiencia al secretario general, doctor Jorge Almada, y éste no les respondió. Ayer, hubo sesión del Consejo y tampoco los recibieron. Por lo menos hasta las 20.30, que estuvo el plumífero, el encuentro no se había concretado.
—¿Hubo novedades respecto al convenio?
–El convenio cayó. Legalmente no tiene más validez porque una de las partes, en este caso el Consejo Ejecutivo, comunicó al Ministerio de Trabajo la ruptura de la relación de acuerdo a lo establecido en el documento, y ahora los funcionarios no saben dónde están parados.
—¿Cuánto hace que usted adelantó que iban a empezar a rebajar los sueldos y a echar gente?
–Lamentablemente, esta primicia no le hubiera agradado nunca al Troquílido que se confirmara, pero se venía venir desde hace tiempo. Lo triste del caso es que hay una lista con determinados nombres que los quieren echar porque consideran que rinden poco y ganan mucho. Son personas que tienen una vida hecha, le entregaron los mejores años de su existencia a la AUF y ahora se los quieren sacar de arriba de cualquier manera para contratar personal joven, más barato…
—A dedo.
–¡Por supuesto! Los últimos ingresos que hubo de funcionarios a la AUF fue a dedo, por recomendación de algún dirigente o personero de Casal que tienen tanta fuerza que lo que ellos piden a todo le dicen amén… El Picaflor está preocupado por la inestabilidad laboral de los funcionarios porque sabe que están siendo víctimas de una administración espantosa que dilapidó recursos en despachos faraónicos, sueldos de técnicos, etccéteras, y ahora quieren ahorrar con el salario de los empleados.
—La verdad es que es indignante.
–Tan indignante como saber que los dirigentes de los clubes no han tenido la sensibilidad de acercarse a los funcionarios para habilitar un camino de diálogo que posibilite un arreglo entre las partes… En fin, al que nace herniado es al ñudo que lo fajen. *
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