Incautaron un arma de fuego y un policía se fue ovacionado

Como sucede en los últimos años los incidentes en las canchas de fútbol no faltan a la cita. La Policía tuvo mucho trabajo ayer para contener a los barrabravas de Peñarol que se apostaron detrás de uno de los arcos. En los incidentes hubo policías heridos que después fueron atendidos por la sanidad danubiana en el vestuario locatario del Estadio Jardines del Hipódromo. Uno de los policías fue golpeado en una de sus piernas y quedó rengo por unos minutos, saliendo de la cancha ayudado por un compañero. Ese efectivo policial fue ovacionado por la parcialidad de Danubio cuando se retiró de la cancha, en un hecho poco común, reconociéndole su buena labor protegiendo a los ciudadanos. Además antes del partido se incautó un arma de fuego calibre 22 que una persona quiso introducir en el estadio danubiano, pero cuando la arrojó, pegó en el muro y no entró. Esta persona huyó y la Policía no pudo atraparla.

 

Los parciales de Peñarol destrozaron un puesto de Coca Cola que estaba en la tribuna donde estuvo esta gente. Arrancaron los carteles de la publicidad estática, robaron y rompieron botellas de Coca, cerveza, además de los cajones de las bebidas que fueron arrojadas hacia la Policía que intentó detener la violencia. El cocacolero resignado y no pudiendo hacer nada para evitar esta violencia que recibió su negocio, se sentó en la tribuna esperando que terminaran los incidentes.

 

Por primera vez en el Campeonato Uruguayo se utilizó la manga inflable donde salen los futbolistas en una cancha que no era el Estadio Centenario. La manga inflable se había utilizado sólo en el Estadio Centenario en este año 2001, pero ayer en Jardines del Hipódromo la colocaron.

 

El tiempo no acompañó para que concurriera más gente al escenario de Curva de Maroñas. Llovió durante todo el encuentro y la cancha se puso pesada para los futbolistas, donde varios de ellos no pudieron afirmarse bien en el terreno de juego.

 

El carrito móvil de la UCM estuvo ayer en Jardines del Hipódromo. Recordamos que en el encuentro entre Wanderers y Peñarol jugado en el Parque Alfredo Víctor Viera, el carrito móvil no estuvo y cuando el «Caballo» José Enrique De los Santos sufrió la lesión, no había ningún vehículo para trasladarlo.

 

Los problemas comenzaron antes del partido. El árbitro del cotejo, contador Saúl Feldman, tuvo que esperar varios minutos para comenzar el encuentro porque hinchas de Peñarol estaban subidos al alambrado y no se bajaban. Pero finalmente la Policía los obligó a bajar del alambrado y el cotejo dio inicio con unos minutos de retraso.

 

Cuando el delantero brasileño José Adao Fonseca convirtió la apertura del marcador, un hincha carbonero arrojó hacia la cancha un paraguas. El paraguas fue recogido por Néstor Gabriel Cedrés y devuelto a la hinchada.

 

Danubio no le ganaba a Peñarol en el Estadio Jardines del Hipódromo desde el 9 de junio de 1996. En aquella oportunidad la escuadra franjeada derrotó a los aurinegros en cifras de 2 a 0. *

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