Lembo encontró un Alfa Romeo y le chocaron el auto a Ribas
La mayor explosión de la tarde fue, después de los goles, obviamente, cuando a los 8 minutos de juego entraron los bombos a la Barra Brava de Nacional, logrando contagiar con su ritmo a toda la tribuna. Explotó la Amsterdam.
Sólo Gabriel Alvez acompañó al brasileño Jorgeão en el festejo del gol del empate. Cuando llegó el segundo, anotado por Coelho, también festejó Alvez, uniéndose también Scotti y Sosa.
Cuando llegó el tercero, convertido por Alvez, el Buitre se transformó en el único jugador en festejar todos los goles. Durante el segundo tiempo salió ingresando por él Regueiro, quien, curiosamente, anotaría el cuarto.
Pero más curioso fue el saludo entre Jorgeão y Romay, pues no se produjo tras la conquista de un gol sino ante la atajada del arquero en la ejecución de un tiro libre. ¿Será para tanto, che?
La tarde del Centenario se tornó bastante automovilística. Antes del partido le chocaron el auto a nuestro colega Eduardo Ribas, y después del encuentro Alejandro Lembo se encontró las llaves de un Alfa Romeo.
Enrique Hananía se acercó hasta la cabina de Radio Oriental y le avisó a Ribas que una chica aprendiz de conductora le acababa de chocar su auto. La calentura de Ribas era enorme.
Y la historia del Alfa Romeo tuvo como protagonista a Alejandro Lembo. El zaguero, tras ducharse se retiró del Estadio. A los pocos minutos regresó con un llavero en la mano preguntando a viva voz «¿Quién tiene un Alfa Romeo?». Todos saltamos pretendiendo ser los dueños pero Lembo no nos creyó. ¿De quién sería el Alfa.
Pese a ganar 4-1 y tener un compañero tendido en el suelo, los jugadores albos no tiraban la pelota afuera. Guigou se revolcaba por el piso mientras sus compañeros seguían jugando, hasta que tuvo que aparecer Rodrigo Lemos para tirarla afuera. Cero para los tricolores, y 10 puntos para la «Momia».
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