JULIO DE SOUZA... A LOS 38 AÑOS

La costumbre de regar calidad por las canchas

A los 38 años muchos ya colgaron los zapatos y en algunos casos, a lo sumo se los calzan para entrenar y dirigir desde la línea de cal. Otros son sólo parte del pasado futbolístico y para no perder la costumbre, van a la cancha como espectadores. Pero están los otros, un raro grupo y a la vez muy selecto, del que forman parte sólo algunos elegidos: los que aún se mantienen en actividad, como es el caso de Julio de Souza, el veterano delantero de Wanderers que sigue regando de fútbol las canchas donde pisa. Ante Peñarol fue una figura relevante, convirtió el gol de empate, jugó un gran partido y demostró que con su edad, puede jugar en uno de los equipos que más dinámica «mete» en los partidos, como es sin dudas el bohemio de Daniel Carreño.

En el descanso en su hogar, junto a su familia, De Souza habló con LA REPUBLICA de este momento tan particular, de su edad, de sus goles, de su experiencia y de este presente bohemio.

–Julio, el descanso se disfruta mejor luego de una gran faena que después de un mal resultado…

–Sí, aunque para nosotros, por más que fue como una victoria por como se vivió al final, no podemos olvidar que también dejamos dos puntos (ante Peñarol) y no pudimos ganar, que en definitiva fue lo que nos planteamos durante los 90 minutos.

–Dicen que los años no pasan en vano y se sienten , pero en tu caso no se nota…

–Es increíble pero en mi casa incluso bromean con esto, porque dicen que ahora corro más que cuando empecé, pero realmente me siento bien en la cancha, estoy con ganas y los gurises de Wanderers son bárbaros y te ayudan muchísimo. Entonces eso te motiva permanentemente.

–Te considerás un viejo para el fútbol uruguayo, tan acostumbrado a ver jugadores muy jóvenes en nuestras canchas…

–Acepto las cargadas en forma permanente, pero en serio también me dicen que me ven bien y lo más importante es que yo mismo me siento con ganas. Mientras tenga ganas de ir a entrenarme voy a seguir, pero a la edad mía además necesito descansar bien, comer lo justo, porque de lo contrario no te da el físico. Pero creo que también es fundamental que físicamente el profe me está trabajando bien.

–¿Hacés un trabajo diferenciado o trabajás a la par de todos tus compañeros?

–No, trabajo a la par de todos y eso me da la pauta de que estoy bien. De todos modos, en la pretemporada el «profe» me dice «controláte vos mismo», «dale hasta donde te dé», «exigite hasta que puedas» y eso que considero «ciertos privilegios» de alguna manera te compromete a andar bien después…

–Precisamente ¿cómo te adaptás a jugar en un equipo que tiene una gran dinámica como Wanderers?

–Creo que se da por la automatización que traemos desde el año pasado. No hay que olvidarse de que el plantel es prácticamente el mismo y no cambia demasiado si entra uno o alguno de los que está en el banco. Pero creo que hay algo que para nosotros es importante y es que el propio Carreño siempre dice que el también está aprendiendo y siempre estamos charlando y buscando la mejor manera de plantear los partidos.

–Por lo tanto, son motivo de consulta permanente en el plantel…

–Sí, Carreño muchas veces se apoya en la experiencia mía o la de Larrea e incluso Scotti o el «Colorado» Curbelo, que somos los de más experiencia. Pero es un grupo abierto y los jóvenes también siempre están aportando cosas. Creo que todos esos factores hacen una cosa sola y sale esto que hoy estamos disfrutando y que está siendo reconocido por la gente.

–Esa desfachatez con la que juegan, ¿es producto de que este campeonato no tiene descenso o porque entienden que los partidos ante los grandes son especiales?

–El año pasado Carreño propuso desde el arranque que debíamos ser protagonistas porque teníamos que ascender y creo que el equipo se acostumbró a eso. A tal punto que hoy, como no tenemos nada que perder porque no hay descenso, entonces salimos a ser protagonistas sin importar el rival. Además con los grandes se hace más de ida y vuelta y salen partidos muy lindos de ver.

–En definitiva, ¿cuáles son los objetivos de Wanderers?

–Y seguir en esta línea de trabajo, tratando de jugar como hasta ahora y pensando en el partido que viene, en el que tenemos que ser protagonistas. En esa línea vendrán los resultados…

En la cancha sabe y mucho, afuera en un referente obligado para propios y extraños al plantel bohemio. Julio de Souza, a los 39 años, no se aburre de seguir demostrando calidad en las canchas montevideanas. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje