Domingo nefasto
Más que la derrota en sí, lo que más afectó a todos los presentes en el vestuario tricolor fue la forma en que se dio la misma, con un gol a los diez segundos de comenzado el segundo tiempo, y los dos decisivos en los descuentos, apenas instantes después de conseguir ponerse en ganancia.
«No podemos perder así; no nos pueden hacer esos goles», fueron las frases más escuchadas en el pasillo que conduce al camarín visitante, que permaneció con su puerta cerrada luego del encuentro, sin permitir el ingreso de los medios de prensa como tradicionalmente acontece. Uno tras otro se retiraron los futbolistas albos, la mayoría de ellos con sus rostros muy serios debido al traspié sufrido. De los primeros en retirarse fue el autor de los dos tantos, Milton Núñez, quien partió raudamente desde el Centenario a las 17.25 hacia el Aeropuerto, para abordar el vuelo que partió a las 18.20 rumbo a Honduras. Antes de abandonar el escenario, «Tyson» dejó escapar la frase: «Un partido como este no lo podemos perder así».
El delantero centroamericano, junto con Sebastián Abreu y Limberg Gutiérrez, fueron precisamente los más aplaudidos por los hinchas tricolores, que esperaron la salida de los futbolistas del camarín visitante. El boliviano repitió la frase de su compañero al comentar: «Después de que nos costó tanto pasar a ganar, no podemos perder un partido así. Nos desconcentramos en esa jugada, justo cuando teníamos que ganar sí o sí». Consultado sobre si la derrota significó el adiós al campeonato, comentó a la mejor manera de un rioplatense: «No sé todavía, hay que levantar la cabeza y darle pa’delante.»
Varios lesionados
Sin lugar a dudas el estreno de la camiseta roja fue negativo en varios aspectos para Nacional, ya que además de la derrota, varios de sus jugadores se retiraron sentidos, sumándose a la lista de jugadores que visitarán la sanidad diariamente esta semana.
El primero en abandonar el terreno fue Martín Del Campo, quien comentó que sintió un «latigazo» en el músculo posterior de pierna izquierda; luego el minuano Abreu, quien sufrió un tirón en el aductor de pierna derecha, que llevó a que saliera él en vez de Núñez cuando ingresó Richard Morales al campo. La afección fue catalogada como «leve» por el doctor Carlos Suero, jefe de la sanidad alba, aunque comentó que se debe aguardar la respuesta física del goleador en el próximo entrenamiento.
El tercer futbolista afectado ayer fue Damián Rodríguez, que también se sintió en el aductor de pierna zurda, molestia que sufre desde hace un par de partidos: «Seguramente el doctor me recomiende un par de días sin actividad, ya que me pidió que mañana (hoy) en la mañana fuera a verlo a su consultorio». El riverense también hizo referencia al futuro en el campeonato: «Es muy difícil, muy complicado», y se lamentó luego: «Ya nos ha pasado que nos hagan goles en los últimos minutos, tenemos que trabajar duro para corregir ese error».
La nómina la completó Gustavo Munúa, que aún camina con dificultad debido a un golpe recibido en el muslo en el partido ante Wanderers, aunque el mismo no le impide jugar. Además de los mencionados, otros tres jugadores se encuentran en sanidad: Gustavo Varela (ha comenzado a relizar ejercicios de musculación), Oscar Morales (esta semana comenzará a tomar contacto con el balón seguramente) y Alvaro Meneses (aún le quedan varios días para recuperarse de su desgarro).
La mayor incertidumbre en los vestidores del Centenario estaba centrada ayer en que tres de estos deportistas (Munúa, Damián y Abreu), junto a Alejandro Lembo, serían citados por Púa en la noche para integrar la Selección, y ante las afecciones sufridas se dudaba si realmente serían nominados, como finalmente no lo fueron.
Malas nuevas, viejos reproches
Para colmo de males, los tricolores siguen sin poder contar con el aporte del profesor Carlos De León, a quien su malestar de salud le originó incluso algunos días de internación en la Sociedad Española, razón por la cual Nelson Fontes sigue encargándose de la preparación física del plantel.
En medio de todo este panorama, dos funcionarios policiales ingresaron al vestuario en busca del presidente de la institución Eduardo Ache, para solicitarle que se dirigiera hasta el Palco Alto, donde era requerido debido a que una persona identificada con el club estaba siendo atendida por médicos de una emergencia móvil (ver pág. 3).
Mientras Ache se dirigía hacia allí, un importante número de fanáticos se ubicó en la salida del vestuario para esperar la salida de los jugadores, aplaudiendo y alentando a algunos de ellos (principalmente a Limberg, «Tyson», Marco Vanzini y «Seba» Abreu) mientras que otros criticaron fundamentalmente a Lembo, Coelho y Saralegui, jugadores que en este momento son fuertemente cuestionados por parte de la hinchada.
Aunque los futbolistas fueron hostigados con algunos gritos bastante «subidos de tono», afortunadamente no se registraron incidentes.
El plantel gozará de la presente jornada libre y retornará a los entrenamientos en Los Céspedes mañana a las 15 horas; el entrenador albo contará con diez días para trabajar en busca de revertir este momento, ya que el próximo encuentro será ante Defensor el jueves 6, por la penúltima fecha del Apertura. *
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