ANTIOQUEÑAS

La brigada de explosivos y policía secreta coparon el Shopping y la parrilla

El tema de la seguridad es uno de los más preocupantes para los organizadores de la copa. Por ello designaron al mayor Zea de la policía, que desde Bogotá viene con la delegación y se encarga de todos los operativos en los movimientos de los celestes. El pasado martes con motivo del paseo de los jugadores al Centro Comercial y por la noche a la cena en la parrillada de Santín, no dejaron ningún detalle descuidado. En primera instancia Osvaldo Giménez transmitió a Zea los planes para la tarde y noche, ante lo cual el mayor pidió que hasta último momento no lo hiciera público. Inmediatamente se montó el operativo y fue así que dos horas antes de llegar la selección al Shopping, un vasto operativo de militares fue montado en los alrededores y la brigada de explosivos copó el centro comercial revisando hasta el último lugar del moderno complejo. Durante la visita, además de la gran cantidad de uniformados, cerca de 50 efectivos de policía secreta se mezclaron entre el público para observar siempre a los componentes de la delegación, ya que ésta se dividió en pequeños grupos. Algo similar sucedió en el local de Sergio Santín, ya que según nos comentó el ex jugador uruguayo, a las tres de la tarde llegó a su comercio la brigada antiexplosivos y un rato más tarde efectivos de policía, para saber todos los detalles donde se ubicarían a cenar a las 20 horas la delegación. En las inmediaciones del lugar era claramente visible el despliegue de soldados fuertemente armados ubicados en esquinas y lugares estratégicos.

Gustavo Munúa prefiere los libros

La librería no tuvo tantos concurrentes celestes y el primero que concurrió fue Gustavo Munúa, quien se interesó en un título de la vidriera. El grueso volumen prometía la verdad y la vida total del jefe del narcotráfico del Cártel de Medellín, Pablo Escobar. Luego de averiguar el precio lo compró, lo que asegura que en las largas horas de concentración tendrá lectura segura. Consultado sobre el gusto por los libros, el arquero de Nacional manifestó que le apasiona leer, siempre que puede adquiere libros y cuenta con varios títulos importantes ya leídos. Además de Munúa pasaron por la librería Carlos María Morales, quien sugirió a sus compañeros un libro que ya había leído y sentenció que fue el mejor en su vida.

Los jóvenes Claudio Dadomo y Sebastián Eguren también visitaron el local y, si bien no compraron, estuvieron largo rato examinando entre la enorme cantidad de obras literarias. Es bueno destacar que los precios en estos artículos son netamente inferiores a los de nuestro país. *

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