Un momento ingrato
Claudio Pereira, Rodrigo Riera y Adrián Laborda fueron los que debieron abandonar el grupo seleccionado. El entrenador César Somma entendió que no tenían un lugar dentro del equipo que irá al Sudamericano de Selecciones, aunque remarcó que estos quince jugadores son los que tenían la mayor posibilidad, aunque ineludiblemente debían quedar sólo 12 para confomar la plantilla. Los tres jugadores asumieron con total profesionalidad la situación y expresaron sus sensaciones al ser eliminados.
Claudio Pereira (alero)
«Tenía enormes expectativas en poder ganarme un lugar en el grupo, porque considero que el equipo puede aspirar a grandes cosas. Posee potencial, y creo que tiene muchas chances de poder llegar a la final del torneo.
No es la decisión que esperaba, pero si el entrenador optó por otros jugadores, debe ser porque son los más capaces para ganar, no creo que convoquen un grupo para perder. Respeto la decisión del entrenador, y le deseo lo mejor. Uruguay tiene todo, cuatro meses de entrenamiento, amistosos, jugadores con talento, espero lo mejor y los veré por televisión. Quizás siga sin entender el porqué de la eliminación, no sé, hice todo lo que estuvo a mi alcance, si el entrenador pretendía algo más, ojalá me hubiera enterado así lo aplicaba y quizás tendría una chance. Pero, repito, respeto la decisión, y les deseo lo mejor».
Rodrigo Riera (Base)
«Estoy tranquilo, sé que junto a Leandro (García Morales) nos jugábamos un puesto, y el entrenador decidió por uno de los dos. Me tocó quedar fuera del grupo, pero soy consciente de que me brindé entero por la Selección hasta el último momento. Conozco mis condiciones de juego, tengo experiencia, pero si optaron por otro será en procura de obtener lo mejor para que Uruguay salga delante».
Adrián Laborda (ala pivot)
«La verdad es que la decisión del entrenador no me molestó, quizás hasta me benefició, debido a que no estaba en un buen nivel sanitario para afrontar una competencia tan exigente como iba a ser el Sudamericano. Lo que sucede es que cada vez que pierdo basquetbol y estoy parado, pierdo masa muscular y eso me afecta al retomar un entrenamiento exigente. Para jugar me gustaría estar cien por cien. Además los viajes durante el día a entrenar me estaban haciendo mucho daño. No fui eliminado porque actué mal ni nada que se le parezca, porque juego a un nivel de alta competencia y en torneos internacionales importantes en Europa. No tengo miedo de lo que digan, no me importa, puedo demostrar que tengo capacidad y no en vano firmé por dos años más en el equipo que actualmente defiendo en Portugal (Illiabum Teka Vista Alegre)». *
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