De primera mano
Ver para creer dice el dicho. En este caso vale el de ver para opinar. En el ciclo selectivo final de Uruguay, que ha tenido hasta el momento ocho juegos, hemos asistido a los tres partidos en Brasil, más cuatro de los cinco disputados en Argentina. Eso nos da una carta de crédito para emitir conceptos con relación a la celeste en esta carrera al Sudamericano de Valdivia, Chile. El arranque en tierra norteña ya es parte del pasado, por las primeras eliminaciones y por la integración de elementos clave para la conformación del grupo definitivo. Allí se había experimentado ante equipos de un nivel que tal vez no era el adecuado para enfrentar a un seleccionado de mayores, si bien lo que importaba era cómo se comportaban los elementos en un trabajo en grupo durante varios días de convivencia en el exterior e ir marcando las pautas de trabajo del cuerpo técnico. Le siguió una serie de partidos en Argentina, precisamente en Córdoba, Carlos Paz, San Francisco, Goya y Corrientes. No se puede hablar a la ligera de rivales como el seleccionado de Córdoba. Allí se podía encontrar a jugadores de la talla de Osella (ahora indultado por la CABB para jugar por su país el Sudamericano), Lábaque, Pelussi, Villar, Prato, entre otros, dirigidos por Medardo Ligorria con Mario Milanesio con entrenador. El equipo cordobés entraba en su recta final para el Torneo Argentino de Selecciones que comenzó el sábado en Rosario y Santa Fe. En un evento que sponzoriza y televisa ESPN, en el que hay 50.000 dólares en premios. En el que Córdoba va a defender un título que consiguió en San Francisco con Marcelo Milanesio y Pichi Campana en su plantel. Fueron dos victorias y una derrota. La Sub 23 de Argentina midió nuestras posibilidades en dos juegos en Goya y Corrientes. El preseleccionado que dirige Fernando Duró trabaja hacia el Mundial de la categoría que se disputará en Japón. El plantel argentino contaba con jugadores de nivel de liga nacional argentina, por ejemplo Kammerichs, dominador de varios rubros en tal torneo, y otros que juegan en Europa o Estados Unidos, con una sola ausencia de gran nivel, Scola. La talla de los rivales era de alto nivel competitivo como para evaluar a la celeste. Así fue.
EL TRABAJO: Se vio en cancha, una mayor disposición colectiva, mejoramiento de la transición, trabajo defensivo en sentido ascendente, más dinámica, concentración, rebote, ofensiva creciente. El déficit estuvo por la falta de apertura por medio del tiro perimetral y la pérdida de bolas.
LA CONFIRMACION: Un Marcelo Capalbo en evolución. Manejo de los ritmos, pase, robos, apertura de tres, aunque le falta aún mirar más el cesto. Aquellos que pensaban en otro base deberán seguir esperando. Sabíamos y confirmó que es número puesto para el uno.
LA PROFESIONALIDAD: El grupo fue puesto a prueba y respondió. Se mentalizó para los partidos y no pensó en otras cosas. De lado quedaron los viajes inadecuados y también las lesiones. Superó la presión en la marca, especialmente ante Argentina. El grupo salió fortalecido.
LA ORGANIZACION: La gira no se discute. Sí los medios. Se viajó en avión a Córdoba, y luego se hizo el resto del viaje hasta Corrientes en forma terrestre, una parte en micro de línea. El cansancio, la incomodidad fue grande. Los delegados hicieron todo lo mejor a su alcance, en este caso Castellanos y Leggiardo, pero no resulta suficiente cuando se busca el alto rendimiento de una selección. El factor económico a veces es una razón de peso, el ingenio y la inversión también, la premisa para el futuro deberá ser mejorar las condiciones para el desarrollo, mantenimiento y posibilidades de nuestros deportistas, en este caso el basquetbolista.
EL MEDICO: Es un fundamental su participación en cualquier equipo que viaja al exterior, más en una selección. No se puede estar a la buena de Dios. Enrique «Quique» Vázquez puede paliar con su experiencia y profesionalidad alguna carencia, pero no es profesional. Los hechos nos dan la razón. Un jugador base como Diego Losada se lesionó en el primer juego y siguió así hasta el final de la gira. Creíamos oportuno que hubiera regresado prontamente para una evaluación de su dolencia, diagnóstico y tratamiento a nuestro país. Szczygielski y Abratanski también lo vivieron en carne propia. Tampoco se puede pretender que un galeno viaje gratis, habrá que buscar la manera de costear su presencia en cada una de las delegaciones que viaje al exterior. Esa es una exigencia de primer nivel y si hay que optar por eliminar algún otro gasto, que se haga. *
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