"Nos ganaron bien"
En un vestuario totalmente atípico, ya que los futbolistas se bañaron y retiraron rápidamente luego del encuentro, la primera voz que se escuchó fue la del directivo tricolor Juan Ache, hermano del presidente albo, quien no tuvo reparos en reconocer: «Nos ganaron bien, nos ganaron con fútbol. Además, yo estaba preocupado por que hoy pudiera quedar algún jugador lesionado, pero fue un partido muy limpio, en el que no hubo golpes, por eso quiero destacar la dignidad de Peñarol.
Salvo las lógicas excepciones, nuestro rival no pegó una patada».
Entre los jugadores, el primero que dejó sus impresiones fue el debutante clásico Richard Pellejero, que alcanzó a comentar: «Lamentablemente nos faltó el gol, y además seguimos teniendo distracciones en defensa. Creo que perdimos porque llegamos poco y con poca profundidad».
La vuelta del «Chengue»
Aunque no alcanzó para alcanzar un resultado positivo, para Richard Morales el choque clásico sirvió para volver al gol luego de su retorno a los campos de juego. Tal como lo expresó a LA REPUBLICA días atrás, en el encuentro de ayer tenía la gran oportunidad de volver a convertir, con todo lo que significa un gol en este tipo de partidos. El delantero oriundo de Las Piedras comentó: «El equipo dejó todo, se brindó al máximo, pero ellos se echaron atrás después de estar en ganancia y jugaron con nuestra desesperación».
Acerca de la jugada del penal, el «Chengue» señaló: «Apenas caí pensé que lo iba a cobrar, porque cuando el arquero tiró el segundo manotazo me tocó el pie, y por suerte el juez lo vio. Lo rematé fuerte porque había que asegurarlo; era el empate y nos servía para tomar confianza y tranquilidad».
En el festejo del tanto, Morales fue saludado efusivamente por prácticamente todos sus compañeros, y el autor del tanto ofreció la conquista a toda la parcialidad, a la que señaló mientras besaba su camiseta. Pero fundamentalmente se lo dedicó a su esposa Mari, al besar el lugar donde generalmente luce su anillo de bodas, retribuyendo de alguna manera todo el apoyo que recibió de su familia en los duros momentos que les tocó vivir: «La vuelta al gol, y más en un clásico, es muy importante para mí. Lamentablemente, no nos alcanzó para sacar un resultado positivo, pero el fútbol nos da la posibilidad de tener en pocos días una revancha en Colombia, que intentaremos aprovechar».
Rápidamente el camarín quedó vacío, ya que la mayoría de los jugadores partió raudamente para pasar por sus domicilios antes de embarcarse hacia la capital colombiana. Los últimos en abandonar el recinto fueron los jugadores que integraron el banco de suplentes (excepto Jorgeao) más Amaranto Abascal, que realizaron un movimiento en el túnel ciego a las órdenes de los profesores De León y Fontes luego de culminado el encuentro, mientras que Adalto y Limberg Gutiérrez se encontraban en el centro médico, ya que fueron los citados para el control antidoping.
En materia sanitaria, el único jugador que se retiró algo sentido fue Martín Del Campo, que sigue sintiendo la molestia que lo tuvo en duda hasta la mañana del domingo.
Hoy viajan de Buenos Aires a Cali
Los jugadores tricolores dispusieron de un par de horas libres luego del clásico, ya que a los 20.30 debieron presentarse en el Aeropuerto de Carrasco, desde donde se embarcaron a las 21.20 rumbo a Buenos Aires. Allí pasaron la noche y esta mañana partieron rumbo al país cafetero, haciendo escala en Bogotá para llegar hasta Cali, adonde está previsto arribar pasadas las 16 horas.
Veinte futbolistas tendrá a la orden Hugo De León para enfrentar al América el miércoles en la noche–el sábado se cambió nuevamente la fecha–: los diecinueve que concentraron para el clásico más Ruben Sosa. La delegación viajera está compuesta entonces por Romay, Del Campo, Lembo, Damián Rodríguez, Adalto, Pellejero, Vanzini, Coelho, Gutiérrez, Richard y Oscar Morales, Varela, Munúa, Camejo, Jorgeao, Da Silva, Sánchez, Martínez, Abascal y Sosa, acompañados de los dirigentes Morgan Martínez, Hernán Navascuez, y Juan Ache como acompañante.
Está previsto practicar a las 18 horas en la cancha del Deportivo Cali, donde los que jugaron realizarán un trabajo regenerativo y quienes no lo hicieron seguramente algún ejercicio en espacios reducidos, mientras que mañana realizarán algún táctico.
Luego del partido el regreso será vía Chile, teniendo pensado en principio practicar el jueves en las canchas de Colo Colo. A las 17.30 del viernes llegarán a Montevideo y quedarán concentrados a la espera del encuentro con Danubio.
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