Miramar se hizo fuerte en la Cuchilla
Por Daniel Bianchi
El Estadio Belvedere vivió otra hermosa jornada de fútbol con mucho público, 5 goles de buena factura, pero con un sabor amargo para los hinchas de Liverpool, que vieron cómo su equipo perdió su segundo partido en forma consecutiva.
El encuentro fue intenso desde el comienzo. El dueño de casa, apoyado por su gente, presionó a los «monitos» en su campo. Fuerza, lucha y poco fútbol eran los parámetros en los cuales se movía Liverpool, que solamente inquietó cuando Pedrucci lanzó en velocidad a Néstor Correa.
Miramar se mantuvo firme y se proyectó en contragolpe. La manija la tuvo Ulises Cabrera, quien en maniobra individual por la izquierda marcó a los 20 minutos la apertura del score.
Un balde de agua fría para los negriazules, quienes veían cómo se repetía la historia de la semana anterior con los buzones.
Y el estupor sería mayor cuando, diez minutos más tarde, el propio Ulises Cabrera marcó el segundo gol para la visita.
El primer tiempo se iba con un Liverpool desesperado en procura del descuento y un Miramar que manejaba los tiempos para justificar la victoria parcial por dos goles.
En el complemento el entrenador negriazul hizo ingresar a Marcelo Suárez por Sebastián Suárez, un delantero por un lateral, con la firme intención de sumar otro atacante a la ofensiva.
El cambio le dio un resultado parcial. A los 7 minutos de la segunda mitad llegó el descuento, a través de Pedrucci, quien aprovechó una habilitación de cabeza del centrodelantero Simovic.
Los hinchas de Liverpool soñaban con la igualdad. El equipo en la cancha parecía que podía lograrla, pero con el paso de los minutos su andar se fue desvaneciendo.
La mejor figura del partido, Ulises Cabrera, tomó la responsabilidad de llevar a Miramar al triunfo, y a falta de 15 minutos del final ejecutó magristralmente un tiro penal y marcó el tercero de su equipo. De esta manera llegó a 5 conquistas en dos fechas y se transformó en el goleador de la divisional.
El encuentro parecía liquidado, pero Liverpool pudo descontar con un oportuno cabezazo de Simovic a falta de 13 minutos para el final del partido. Dramático fue el último tramo del encuentro, un cuarto de hora final con el local tirado en ofensiva y Miramar apostando al contragolpe. «Los monitos» aguantaron a pie firme en defensa y Liverpool no tuvo argumentos ofensivos para conseguir la igualdad.
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