OPINION

NO HAY "CUCOS", NI "IMPOSIBLES"

El Sudamericano que comienza este lunes en Neiva era una hermosa posibilidad de que Uruguay lo ganará. Las bajas de «Panchi» y García Morales bajan considerablemente el poderío del equipo, pero no lo descartan totalmente para pelear el torneo.

Si Uruguay venía con todo, éramos los favoritos, ya que Argentina, que nos quitó el título en Puerto Montt, viene con menos equipo que en esa ocasión. El torneo acá en Colombia está abierto. Los juegos amistosos marcan y posicionan a los equipos antes de una competencia, pero no son decisivos. Lo principal que dejan los 5 partidos previos con derrota de Uruguay (3 ante Brasil, uno con Venezuela y otro con Argentina) es que el equipo fue creciendo y sobre todo en La Guaira demostró que será competitivo. Venezuela puede ser el equipo más largo, de buena estatura, quizás el más firme, pero su juego y la personalidad de su equipo no llevan a que sea confiable su favoritismo. Por técnica e individualidades debe ser el más fuerte. Luego Brasil, Argentina y Uruguay están parejos. Uruguay con Argentina regaló un juego ganable y con Brasil en Venezuela fue ganando cómodo, hasta que en la rotación sufrió dificultades y lo perdió. Arriesgo que no somos los favoritos, pero que si tenemos una semana de inspiración colectiva podemos pretender llegar a la final y pelearla. A pesar de las ausencias, no hay «cucos» ni «imposibles».

 

El potencial de Uruguay

Jauri sabe que las mayores dificultades pasan por la rotación del equipo. En este estilo de torneo van a existir partidos superables y otros en los cuales habrá que poner el máximo potencial en cancha. Con Paraguay y Chile, más allá de la superación que puedan mostrar, Uruguay es más y debe ganar sus juegos. Luego ante Brasil, es cerrado y ahí define su cruce de semifinales, que sería con Argentina y Venezuela. Uruguay está iniciando con Martínez, Izuibejeres, Aguiar, Newsome y Batista. Hay que adaptarse a jugar con un base de más gol y definidor como el «Enano» y a la vez con un escolta inteligente pero menos explosivo, como Joaquín. El determinante es Batista adentro y el que debe asumir un rol más parejo y agresivo es Aguiar. Desde la banca, sin Osimani los dos primeros juegos, el equipo tiene poco para crecer y ahí esta la mayor dificultad. Fittipaldo y Joaquín Osimani son los primeros cambios del perímetro y luego Páez e Izaguirre, aun sabiendo sus limitaciones a este nivel.

Estamos cortos en la banca, pero quizás en semifinales y final, ya con Osimani, y apostando a que algunos de los pibes se transforme en sorpresa, el técnico puede apostar a tener 7, 8 jugadores para rotar. Hay que cuidar las faltas, jugar con alta concentración, y eso puede ser lo más complejo. No hay en lo previo un tirador claro en el equipo y tampoco somos fuertes en estatura y kilos. Precisamos una semana de gran inspiración.

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