Cánepa ya es de Clase "A"
Que los uruguayos somos exitistas, nadie lo duda. Que si no ganamos y/o salimos campeones, no servimos para nada, también es otra aseveración que se emplea habitualmente. Que si no sos «el UNO» mejor te dediques a otra cosa, es un consejo habitual.
Por eso, si tomáramos en ese sentido el debut oficial de Martín Cánepa en el Campeonato Sudamericano de Fórmula 3 Clase «A», hoy no estaríamos dispuestos a escribir en forma optimista sobre la destacada labor cumplida por el piloto compatriota (el único que ha logrado consagrarse campeón de monopostos a nivel internacional en los últimos tiempos), sino que por el contrario, poco lugar nos ocuparía el hecho de haber obtenido un cuarto puesto en la competencia inaugural del torneo.
Diez puntos en su haber en la primera fecha llevada a cabo el domingo próximo pasado en el autódromo argentino de Paraná, es una muy importante cosecha para alguien que está transitando por los caminos normales en pos de alcanzar metas que se ha fijado desde muy joven y para lo cual está trabajando denodada y exitosamente desde hace ya bastante tiempo, tal como lo marca su triunfal paso por el Superkart, la Fórmula 4 y la Clase «Light» de esta misma categoría, la Fórmula 3, en la cual ningún uruguayo había podido consagrarse hasta la temporada pasada, cuando Martín se calzó por primera vez la corona.
El debut en la Clase «A» fue positivo: un cuarto lugar logrado en base a mucho esfuerzo y talento, viéndose superado por quienes, lógicamente, tenían más posibilidades de acceder a la lucha por la victoria: Thiago Medeiros y Juliano Moro, ambos utilizando los novísimos chasis Dallara F 301 y Wagner Ebrahim, compañero de equipo de Martín y piloto con una vasta experiencia en la categoría y también en Japón.
A ello debemos sumarle la lógica falta de «horas de vuelo» por parte del piloto pandense, quien a pesar de haber realizado varias jornadas de duro entrenamiento, es el primero en reconocer que aún falta mucho camino por recorrer y mucho trabajo por realizar, si de llegar a las posiciones de privilegio se trata.
Poco pudo trabajar el viernes, ya que la rotura del motor (se quemó la junta) obligó al piloto a permanecer en boxes para los trabajos de recambio del impulsor, quitando tiempo para circular en la pista tratando de lograr una puesta a punto adecuada, tarea que no pudo cumplirse en su totalidad.
A ello se le agrega el hecho de correr con un motor mucho más «flaco» que el titular, otorgando un amplio hándicap, lo que viene a sumarse a las «lógicas» ventajas que se reseñaron líneas arriba.
Por todo ello es que creemos que este debut oficial de Cánepa en la Clase «A» nos permite ser sumamente optimistas, abriendo una amplia cuota de confianza para las próximas fechas del certamen en las cuales estamos seguros seguirá progresando, acortando diferencias y comenzando a tutearse con el podio, su gran amigo de todas las horas.
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