¡A dar vuelta la historia!
Llegar a jugar un partido en una ciudad donde hace sesenta años no se gana oficialmente, muestra de alguna manera lo difícil que es en lo previo el encuentro de esta noche para la selección celeste; máxime cuando se juega ante un rival al que una sola vez le arrancamos un resultado positivo jugando en su casa por Eliminatorias.
La historia, en este caso, y la incómoda situación en que nos encontramos en la tabla, juegan en este caso en nuestra contra, sumándose a la imperiosa necesidad de triunfo que tenemos para seguir alimentando esperanzas de llegar al Mundial. Sin embargo, tradicionalmente, cada vez que un equipo uruguayo llega en estas condiciones a un encuentro, saca a relucir una serie de argumentos, muchas veces más anímicos que futbolísticos, que lo llevan a conseguir el objetivo deseado.
Por si fuera poco con lo expuesto, esta noche la selección celeste deberá enfrentar la baja de su capitán Paolo Montero por estar suspendido, y del volante Gonzalo De los Santos, a quien el técnico Púa pensaba confiarle la titularidad en la mitad del campo; en su lugar, ingresarán desde el primer minuto Alejandro Lembo en la zaga y Gianni Guigou en el mediocampo.
La esperanza celeste está centrada en el retorno al gol de Darío Silva y Federico Magallanes, los dos artilleros del equipo en partidos anteriores, además de un repunte en el rendimiento de su máxima figura, «El Chino» Alvaro Recoba, quienes conjuntamente intentarán sacar rédito del muy bajo momento del equipo rojo, sumergido en las últimas posiciones de la tabla clasificatoria.
Por todo esto, a partir de las diez de la noche nuevamente se paralizará el país, esperando una victoria impostergable, que nos permita darle un cachetazo a la historia, cambiar la estadística eliminatoria en tierras chilenas, y dar vuelta esta –hasta ahora– complicada historia de las Eliminatorias para el Mundial 2002.
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