NADA DE LOS CONTRIBUYENTES NI DE FEDERACION
El director adjunto de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), Jean-Louis Valentin, indicó que el hotel de los ‘Bleus’ en el Mundial no cuesta «nada a los contribuyentes ni a la Federación», bajando el tono de la polémica tras las críticas llegadas del país. La Secretaria de Estado de Deportes, Rama Yade, había cuestionado la elección del lujoso centro de reposo del equipo de Raymond Domenech, estimando que en tiempos de crisis tendrían que haber seguido ejemplos de otras selecciones como España, que se concentra en un campus universitario. Francia se aloja en el Pezula Resort, un establecimiento cinco estrellas ubicado en Knysna, a la orilla del Índico.
«Para nosotros esta operación no nos cuesta dinero, ni a los contribuyentes ni a la Federación. Y esto no es una excepción para los franceses», afirmó Valentin.
«Recibimos dos dotaciones de parte de la FIFA», precisó el dirigente de la FFF. «Hay una dotación específica que cubre los gastos y llega al millón de euros y una segunda atribuída al conjunto de las 32 selecciones participantes que se eleva a los 6 millones de euros», explicó el directivo.
«Esta última aumenta progresivamente en función del camino que recorra el equipo», aclaró.
«La elección del hotel se hace de una lista dada por la FIFA y la mayoría de los hoteles son de gran confort. El conjunto de las 32 selecciones están alojados en este tipo de hoteles», añadió Valentin.
Rama Yade había dicho que «si Francia llega lejos, la opción de un lugar que propone los mejores condiciones de entrenamiento parecerá adecuada. Por el contrario, si los resultados no son los esperados, las intancias deberán explicarlo. Habrá lógicamente que ver las consecuencias», dijo.
«Espero que la selección de Francia nos deslumbre por sus resultados más allá de los hoteles lujosos, pero he llamado a la dignidad en tiempos de crisis», agregó Yade.
Este lunes, también se alzaron otras voces políticas desde el Hexágono.
Gérard Longuet, presidente de la UMP (partido de Nicolas Sarkozy) en el Senado, comentó que «el fútbol es de artistas de alto nivel, pero también es un negocio», una opinión distante a la de Jean-Luc Mélenchon, uno de los líderes de izquierdas. «Pienso que es un poco caro de todas formas, pero es el opio del pueblo esta historia. Yo no soy muy futbolero, pero siempre me llamó la atención que desempleados aplaudan a millonarios», dijo el político de izquierda.
Con una posición más medida, el secretario nacional de la UMP, Xavier Bertrand, sostuvo este lunes que no se «pondrá los botines de la polémica»
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