A NIVEL LOCAL LE ALCANZA CON SUS RECETAS CLASICAS

Peñarol se llevó por delante a un desconocido Defensor

Juan Alfonzo (columnista invitado)

 

Peñarol es el nuevo puntero del torneo clasificatorio, a despecho de sus actuales limitaciones, que le impiden trascender a nivel internacional pero que no son óbice para que en el empobrecido medio local se mantenga entre los principales candidatos a luchar por el título y la consiguiente clasificación para la Libertadores.

Defensor Sporting, su rival de la víspera, que venía con el antecedente reciente de su triunfo por la Copa frente al Cruz Azul, y que era considerado por muchos como favorito para el encuentro con los carboneros, no consiguió justificar en los hechos esa condicióny sucumbió sin atenuantes, con una gestión anodina, un fútbol carente de sorpresa y un estado anímico y físico inferior al de su adversario, quizás debido al esfuerzo que le demandó esa lucha ante los aztecas.

Modalidades diferentes

Defensor Sporting se paró en la cancha con Carlos Díaz, Hernández, Sorondo y Traversa en el fondo, Mosquera, Diego Pérez y Fadeuille en la intermediaria, Tejera haciendo el enlace con los delanteros, Marcio Cruz y Eliomar. Peñarol le opuso una línea defensiva de Cafú, José De los Santos, Bizera y Darío Rodríguez, como volante central Marcelo Romero, con Giacomazzi a su derecha, algo más adelantados Bengoechea y Cedrés, y con el ataque a cargo de Luis Romero y Franco.

Dentro de esos planteamientos, lo de los mirasoles no varió de lo que comúnmente hacen. Pelotazos para los de arriba, generalmente a cargo del capitán Bengoechea. Con ese único expediente complicaron sobremanera a una retaguardia violeta que nunca dio sensación de seguridad, discretos los laterales y con grandes dificultades los centrales ante la movilidad de Luis Romero. Defensor quería jugar, pero la marca rival lo asfixiaba y le hacía perder su habitual precisión para manejar el balón. Tejera, el hombre por el que pasan casi todas las pelotas cuando su equipo las recupera, no salió de un accionar cansino, sin cambios de ritmo y con repetidos envíos frontales, muy anunciados. Franco se perdió un par de oportunidades hasta que, cerca del descanso y cuando los de Punta Carretas habían conseguido predominar en la posesión del balón, llegó la apertura, con una de las clásicas jugadas aurinegras. Tiro libre de Bengoechea desde la izquierda y toque a la red del propio Franco, que de esa manera se redimió de sus equivocaciones anteriores. Peñarol, con la suya, estaba en ganancia, mientras los violetas, sin dejar de intentar lo que más saben, jugar con orden, caían por una de las maniobras del enemigo que todo el mundo conoce, sin encontrar el antídoto.

Demolición aurinegra

El trámite del complemento justificó la imposición carbonera. Defensor, con Santiago Silva por el abúlico Eliomar y Cristian González por Hernández, sentido, se regaló en el fondo con sus zagueros centrales en línea, impotentes para contener los piques de Luis Romero, bien habilitado por Bengoechea y Giacomazzi. Sin embargo, luego de un par de apurones para Baleato, llegó la igualdad por un zurdazo de media vuelta de Santiago Silva ante el que reaccionó tardíamente Berbia.

Pero ese defecto posicional del fondo de los del Parque Rodó fue aprovechado cabalmente por Peñarol, que apenas pasado el cuarto de hora desniveló el tanteador cuando Luis Romero, dejando atrás a los marcadores, remató cruzado para el 2 a 1.

En nuestro medio, cuando Peñarol se pone arriba al promediar el segundo tiempo, apela a su experiencia para manejar los partidos y eso fue lo que hizo ayer. Dejó venir a Defensor y lo mató de contragolpe –golazo de Cedrés de cabeza tras combinación con Giacomazzi, como para probar que también puede concretar maniobras de ese tipo– mientras en su campo no pasaba nada ante la inoperancia absoluta del equipo de Keosseian, que apeló a variantes que no le reportaron beneficios. Falta de sorpresa en las maniobras y rendimientos individuales muy bajos, además de una evidente inferioridad física y anímica respecto a su rival, hicieron sucumbir a los violetas, desbordados en toda la cancha por el vencedor.

Un triunfo claro de los mirasoles, que los encarama a la punta del clasificatorio. Hace unas fechas todo era un drama en torno al conjunto de Julio Ribas. Ahora todo se dio vuelta. Así es nuestro fútbol, en el que con poco alcanza y, en ocasiones, sobra.

PEÑAROL 3

Adrián Berbia (6)

Cafú (6)

José De Los Santos (5)

Joe Bizera (6)

Darío Rodríguez (5)

Marcelo Romero (7)

Guillermo Giacomazzi (7)

Pablo Bengoechea (6)

Gabriel Cedrés (6)

Luis Romero (6)

José Franco (5)

DT: Julio Ribas.

Suplentes: Federico Elduayen, Gastón Linares, Oscar Aguirregaray, Fabián Césaro, Alvaro Pintos y Serafín García.

Cambio: 78′ Fabián Canobbio (-) por José Franco.

 

DEFENSOR SP. 1

Fernando Baleato (5)

Carlos Díaz (5)

Pablo Hernández (5)

Gonzalo Sorondo (5)

Alejandro Traversa (5)

Fernando Fadeuille (5)

Diego Pérez (5)

Bonner Mosquera (6)

Marcelo Tejera (4)

Marcio Cruz (5)

Eliomar (4)

DT: Manuel Keosseian.

Suplentes: Emilio Haberli, Santiago Piaggio, Edgardo Adinolfi y Gonzalo Vargas.

Cambios: 45´ Cristian González (5) por Pablo Hernández y Santiago Silva (5) por Eliomar; y 66´ Martín Ligüera (4) por Bonner Mosquera.

 

Goles: 37′ José Franco (P), 53′ Santiago Silva (DS), 61′ Luis Romero (P) y 72′ Gabriel Cedrés (P).

Jueces: Sergio Komjetán (4), Carlos López y Antonio Braga.

Tarjetas amarillas: 27′ Guillermo Giacomazzi (P), 29′ Fernando Fadeuille (DS), 32´ Diego Pérez (DS), 37′ José Franco (P), 74′ Carlos Díaz (DS), 76′ Joe Bizera (P) y 86´ Marcio Cruz (DS).Cancha: Estadio Centenario. Público: 20.000 personas.

Entradas vendidas: 15.130. Recaudación: $ 763.750.

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