Las dos caras de la moneda
Un seguimiento especial mereció la cobertura de los entrenadores de Uruguay y Paraguay.
Tanto Púa como Markarian ingresaron impecablemente vestidos con traje azul y camisa blanca, la única diferencia fue el color de la corbata.
En el contexto del partido, mientras Víctor Púa vivió con intensidad permaneciendo siempre parado, Markarian optó por dialogar permanentemente con su ayudante Víctor Genes sentado en el banquillo.
A los 3 minutos, Markarián se paró abruptamente para ordenar la defensa ante una escapada de Darío Silva.
Transcurrían 10 minutos del partido y Púa comenzó a protestar los fallos de García Aranda, en esta oportunidad le reclamó por una fuerte falta de Gamarra.
Sobre el primer cuarto de hora, el entrenador celeste brindó indicaciones a la defensa cuando Cardozo estuvo a punto de quedar mano a mano con Carini.
Sobre los 25 minutos Markarian abandonó su lugar y se acercó hasta la línea lateral para decirle a Gamarra y Ayala que cubran a Chilavert cuando el arquero se fue a rematar un tiro libre.
A los 42 minutos Púa estalla en cólera, Guigou recibe una amarilla por protestar y nuestro entrenador le reclama por su error.
Final del primer tiempo con Markarian protestando a García Aranda por no expulsar a Guigou del campo de juego por simular una infracción.
El segundo tiempo de los técnicos estuvo en la misma tónica, quizás se evidenció aun más, la tranquilidad de Markarian contra los nervios de Púa debido al desenlace que tuvo el partido en este período.
Cuando a los 49 minutos el árbitro no sancionó una clara infracción en perjuicio de Nicolás Olivera, Púa protestó airadamente y se quitó el saco, permaneciendo hasta el final con su camisa de manga corta.
Sobre los 60 minutos, Markarian se volvió a parar y ordenó a los zagueros centrales que se adelanten unos metros en función de que Uruguay los metía en su área.
A los 63 minutos Alvarenga silenció el Centenario, Púa hace gesto en el que marca su impotencia. Sergio Markarian no grita el gol paraguayo, sin embargo un grupo de hinchas de la Platea América detrás del banco guaraní, tiraron algunos objetos que motivaron el malestar del técnico compatriota.
Los últimos minutos marcaron los momentos que vivían Púa y Markarian, el seleccionador de Uruguay al borde del campo de juego impulsaba a sus jugadores hacia el área rival.
Sergio Markarian no se movió más de su banco, dialogó permanentemente con su asistente y aguardó con tranquilidad el pitazo final de García Aranda.
El destino depara muchas cosas, seguramente nuestros protagonistas de hoy no hubieran imaginado en 1976 cuando Markarian dirigía a Bella Vista y tenía a Víctor Púa como una pieza clave en el equipo con la camiseta número 10, que una noche se encontrarían en caminos diferentes: uno dirigiendo a Uruguay y el otro a Paraguay.
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