El libro del Picaflor

–Picaflor, créame que lo estoy esperando con mucha ansiedad porque ayer fue muy amarrete a la hora de informar sobre conato de incidentes que hubo el martes de noche en la vereda de la Asociación. ¿Qué fue lo que ocurrió?

–Usted no se imagina la polvareda que se levantó. De mañana muy temprano un alto vocero de la gremial de Audaf llamó por teléfono al Troquílido porque estaba interesado en profundizar el tema pues querían plantearlo en el seno de la Comisión Directiva. «No puede ser que los árbitros estemos brindando esos espectáculos deplorables, peleándonos en la vereda de la Asociación», comentó el agremiado.

¿Al final se conoció el nombre de los árbitros que estuvieron por agarrarse a los bollos?

–Sí, sí. De acuerdo a la investigación que hicieron los propios árbitros –los popes– los muchachos que se estuvieron por agarrar a las piñas fueron Luis Larrañaga –hijo del asesor legal de la Audaf– y Oscar «Chilavert» Rojas. Dicen que el segundo es como una caldera de lata, se calienta enseguida y va pa´arriba como levadura fresca.

–Troquílido; ¿y por qué se desafiaron los muchachos?

–Porque están supersensibles como consecuencia de la gran división interna que hay en el gremio. Rojas está identificado con los revolucionarios que lidera el contador Saúl Feldman y Larrañaga está identificado con los dinosaurios que representan al oficialismo. Si el Colegio de Arbitros quisiera investigar los hechos no tendría más trabajo que comunicarse oficialmente con el Consejo Juvenil y obtener una copia del acta que se labró. Allí figuran los nombres de todos los presentes que fueron apadrinados por Gustavo Méndez y Martín Vázquez.

–Lo que llamó la atención es que los agremiados hayan incinerado al presidente Larrionda, ¿no?

–Lo mandaron en cana. Igualmente, hay dirigentes que están alineados detrás de Larrionda que en la reunión de la Comisión Directiva el lunes próximo, van a pedir que Méndez y Vázquez rindan cuentas, formalmente, de su comparecencia a la AUF. De acuerdo a la versión que le dieron a El Picaflor, «Martín Vázquez que es el vicepresidente de la gremial y Gustavo Méndez, no pueden entrevistarse con un órgano de la AUF sin el consentimiento de la Comisión Directiva. Aprovecharon que Larrionda y Feldman viajaron a México para actuar por la Copa Libertadores, para hacer una reunión. Esto, puede ser motivo de una denuncia ante el Tribunal de Disciplina», comentó un cuervo al plumífero.

–Dígame una cosa, ¿el Colegio de Arbitros no puede aplicar sanciones a sus dependientes cuando se extralimitan en las funciones?

–No meta el dedo en el ventilador… Reglamentariamente, hay normas que sancionan este tipo de hechos. Independientemente, que la convocatoria a la Asociación respondía a motivos gremiales, los árbitros son en definitiva dependientes de la Asociación, están sometidos a jerarquía y deberían guardar estilo siempre. Uno de ellos le comentó al plumífero: «Todo esto me preocupa mucho porque los árbitros hace tiempo que estamos emitiendo un mensaje a la afición deportiva que sólo nos interesa la plata. Estamos quedando como peseros y esto es peligroso porque puede afectar la imagen de la Audaf que, históricamente, ha sido por los actores del fútbol. El año pasado para dirigir las finales, exigimos cinco mil dólares por partido. Ahora pateamos por los viáticos de los partidos de juveniles. Si no modificamos este comportamiento, la gente va a dudar de nuestros valores», comentó preocupado un árbitro que dijo que iba a hablar con los referentes de los dos bandos, para que no se repitan más incidentes como el del martes de noche, en la vereda de la Asociación.

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