Del Campo casi queda sordo y el partido peligró suspenderse
Por HEBERT RODRIGUEZ DIAGO
La fiesta en el Franzini mostró un espectáculo distinto. Si bien la hinchada de Nacional fue mayoría y agotó las entradas en las tribunas designadas, finalmente se les permitió ingresar a la platea defensorista, donde convivieron las dos hinchadas.
No hubo grandes problemas y todo funcionó a la perfección. Lo distinto y que hizo incluso que el partido corriera riesgo de suspensión fue un accidente ocurrido antes del comienzo.
Los jugadores tricolores «calentaban» dentro del campo de juego usando la mitad de la cancha que daba hacia la cabecera donde se encontraban los hinchas tricolores, pero en una oportunidad hicieron piques largos y llegaron hasta el área donde estaban los parciales defensoristas.
En esa oportunidad un cohete explotó muy cerca del rostro de Martín Del Campo y el jugador cayó al piso tomándose el rostro. Inmediatamente ingresó todo el cuerpo médico tricolor corriendo y los jugadores fueron los primeros en auxiliarlo y pedir calma en la hinchada violeta. Incluso hasta el delegado Alejandro Balbi se acercó para ver las condiciones en qué se encontraba el jugador.
Fueron minutos de tensión mientras se asistió a Del Campo, tirado al borde del área, incluso por la mente de varios surgió la duda sobre la posible suspensión del encuentro si el jugador no se recuperaba. Afortunadamente Del Campo se paró y a pesar de la sordera momentánea, pues se tomaba el oído derecho, todo siguió su curso normal y el accidente no pasó a mayores.
Con el partido de ayer Gustavo Méndez sumó su quintó encuentro en los últimos años en el cual arbitra a violetas y bolsos. Cuatro los ganó Defensor Sporting y el de anoche fue empate. Para bien de los violetas el joven Méndez es un amuleto de buena suerte, pues mientras el árbitra no conoce la derrota.
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