El libro del Picaflor

–Picaflor, ¡qué desastre han resultado las selecciones juveniles! ¿Usted no va a decir nada?

–¿Usted cree que El Picaflor padece miopía intelectual?

–¿Por qué?

–¿Usted no se da cuenta que no se puede cargar sobre niños imberbes, de 16 años, una frustración deportiva que tiene mucho más explicaciones en temas extra deportivos que en aspectos futbolísticos?

–Pero la verdad de la milanesa, es que ya no le ganamos ni a los venezolanos.

–Lo que pasa es que mientras nuestros dirigentes cargan sobre la endeble estructura del fútbol juvenil los déficit de la AUF, en esos otros países los procesos son imputados como una inversión y no como un gasto como hace unos años viene ocurriendo en nuestro país. Además, hay que decirlo también, el contrato que los clubes firmaron con Tenfield SA ha sido un elemento negativo para el desarrollo del fútbol juvenil que tiene las manos atadas para salir a mangar, a buscar apoyo como ocurría anteriormente. Y como Spillman no puede salir más a mangar para financiar a las selecciones juveniles, tampoco le dan todo lo que necesita para sus procesos de preparación. Le dan apenas lo necesario e imprescindible y esto también se está reflejando ahora. Usted no caiga en la tentación de mirar el árbol en vez de ver el bosque porque la cuestión es mucho más compleja de lo que se ve en la televisión dentro de la cancha.

–Ta bien, demos vuelta la página y vayamos a otro tema. ¿Qué pasó con los incidentes en el Parque Saroldi en el partido que disputaron Central Español y Wanderers?

El Picaflor tiene la posta, posta. En primer lugar, el doctor Rolando Vomero, socio de Central Español, pidió excusarse a sus compañeros del Tribunal de Penas porque él había actuado como magistrado durante los incidentes. Por una cuestión ética, Vomero se retiró de la sala cuando llegó el momento de analizar la carpeta de ese encuentro.

–¿Qué pasó con Carreño?

–La semana próxima la Mesa Ejecutiva va a promulgar el fallo pero el Troquílido ya le adelanta que le aplicarán tres partidos de sanción por su participación en los incidentes. El golero Daniel Irigoyen, denunciado por el delegado de Central Español, doctor Ruso, será castigado con dos partidos de suspensión. La novedad es que el Tribunal de Penas, también le caerá con el código a los hinchas de Central Español.

–¿Por qué?

–Los integrantes del órgano jurisdiccional, consideran que los parciales de Central también tuvieron su gran cuota de responsabilidad en la génesis de los hechos. Esto es, habría probado que la reacción de Carreño se debió en parte por la manija –insultos– que le propinaron durante casi todo el partido que terminó sacando de las casillas al joven entrenador de los bohemios.

–¿Consecuencias?

–Anote, el Tribunal le aplicará dos partidos de suspensión a los socios de Central Español de todos los derechos que le confiere la calidad de locatario. Hablando pronto y claro: los socios palermitanos por dos fechas que juegue su club como local, no podrán recibir ningún beneficio para entrar a la cancha donde juegue su equipo. Los fallos se fundamentaron en el informe confidencial de los árbitros y los testimonios fílmicos que aportó Tenfield SA.

–¿Por qué no les tipificaron riña generalizada como a los jugadores de Nacional y Peñarol?

–Porque los miembros del Tribunal, entendieron que de las imágenes que analizaron, no surgieron elementos para tipificar una riña generalizada. Los incidentes fueron hechos aislados, motivo por el cual se aplicarán las sanciones que, con una semana de anticipación, le está adelantando El Picaflor.

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