El libro del Picaflor
–Picaflor, ¿qué repercusiones han tenido las declaraciones de Spillman sobre las actuaciones de los árbitros en el Sudamericano Sub 17?
–En la Asociación no pasó nada. Lo que sí auscultó El Picaflor en sus incesantes vuelos rasantes fue que cayeron como un balde de agua fría. Un dirigente que está por dentro del fútbol juvenil quedó perplejo luego de escuchar la entrevista que El Toto le hizo a Nelson ayer de mañana.
—Pero mire que cortó grosísimo. Hacía tiempo que nadie se desbocaba de esa manera.
–En cierta medida se justifica por la impotencia de los dirigentes de tener que comerse cada garrón de novela con los arbitrajes en los torneos internacionales. Lo de las otras noche contra Perú fue casi un copamiento del árbitro paraguayo. Y Spillman, que le mete horas, esfuerzo, trabajo, salud, al fútbol juvenil al ver ese despojo por la televisión se calentó y arreció contra toda la estructura de poder de la Confederación. ¿Cuál fue el primer blanco?
–¿Leoz?
–No, Juan Daniel Cardellino. Este, reconoció en Radio Carve el lunes de noche, que había conversado extensamente con Spillman procurando hacerle entender su posición dentro del Comité de Arbitrajes de la CSF pero el presidente del fútbol juvenil no le dio la derecha y sigue muy molesto con ese entorno.
–¿Y Figueredo no dijo nada?
–Despacito por las piedras. He aquí la cuestión. Una fuente superconfiable, le confesó que ayer de tarde, Figueredo llamó desde Italia a Spillman –porque le chusmearon de la entrevista que le había hecho Da Silveira por la mañana– y le recriminó la dureza de sus términos.
–¿Qué pasó?
–Figueredo, que también tiene una red de tilingos muy amaestrados para cuando él viaja al exterior –esta es la tercera excursión del año– fue enterado casi on line de lo que Spillman había dicho de la CSF, que por otra parte es una verdad más grande que el Estadio Centenario.
–¿Y Spillman que le dijo a Figueredo?
–Bueno, según el informante del Troquílido, Spillman lejos de amilanarse, no se dejó meter el gaucho y lo primero que hizo fue felicitar al «equilibrista» como lo llama el contador Damiani, por los alcahuetes que tienen. «Vos en vez de preocuparte por el título que sacó LA REPUBLICA (sic) ‘Destacado dirigente del fútbol uruguayo acusado de integrar red de lavado de dinero’, me llamás por lo que dije en la entrevista en Sarandí Sport», le habría retrucado Spillman al titular de la Asociación. ¿Qué me dice?
–Lo mató.
–Parece que como Figueredo auscultó por teléfono que Spillman estaba duro como blandengue en el Mausoleo de Artigas, por el tono de la conversación, según le comentó el informante al plumífero. El Picaflor intentó hablar con Spillman del tema porque consideraba oportuno, pero, con mucha amabilidad el presidente del Juvenil se excusó y precisó que todo lo que tenía que decir lo había manifestado por radio. «Les pido que me disculpen pero ahora no es momento de hablar. Lo único que puedo decir es que yo estoy en el fútbol juvenil para trabajar por el bien de los muchachos y lo único que me interesa defender son los derechos deportivos de mi país», manifestó el dirigente.
—Dicen que Cardellino no fue al Sudamericano Sub 17 por razones económicas.
–Usted no se coma la pastilla… ¿A usted le parece que la CSF que tiene más de cinco millones de dólares depositados fuera de Paraguay puede tener problemas para pagarle un pasaje y viáticos a Cardellino en Perú?
Mire que con la inteligencia de la gente no se juega. Una cosa es ser tonto y otra muy diferente es ser «boluble».
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