¿EL NUEVO PRINCIPE DEL TENIS?
El escocés Andy Murray se alzó con el título del Sony Ericsson Open en Miami tras derrotar al serbio Novak Djokovic por 6-2 y 7-5. Durante el primer set el británico desplegó un sólido juego desde la base con el cual neutralizó los potentes golpes que suelen caracterizar a Djokovic, que se sumaron a múltiples errores no forzados. Los largos peloteos desde el fondo del court resultaron el gran instrumento táctico de Murray ya que desgastaron a Djokovic, quien parecía muy afectado por los 37 grados de temperatura que imperaban en el campo de juego.
En el segundo set el serbio pareció reencontrarse con su tenis y ofreció resistencia al juego que le proponía su adversario. Logró quebrar el servicio de Murray y ponerse en ventaja de 4 a 1 y 5 a 2. El momento culminante llegó cuando estando con el score en 5 a 4 a favor del serbio y a punto de hacerse con el set, éste cometió una doble falta. A partir de ese momento Murray arrasó, volvió a quedarse con el servicio de Dojokovic y con el partido. Andy Murray ha demostrado que posee cualidades para continuar su ascenso en el ranking mundial. Quizá no posea un golpe demoledor pero mental, física y técnicamente muestra una progresiva solidez que lo hace cada vez menos vulnerable. La interrogante pendiente es si estamos ante el futuro número 1 del mundo. El tiempo le dará o no la razón.
El cronista deportivo sabe que a lo largo de su dilatada trayectoria le tocará presenciar momentos pocos, acaso uno o dos que justifiquen su labor, momentos que atesorará para más tarde narrarle a sus nietos una y mil veces hasta convertirlos en mitología. Roger Federer ha favorecido esta circunstancia. Es imposible describir la clase que este tenista ha mostrado. La sobriedad de su juego y la economía de su estilo nos hacen saber que el suizo es al tenis lo que Borges o Rulfo son a la literatura. No hay excesos, los movimientos son precisos y necesarios, el deslumbramiento súbito. Movimientos del que corre y danza al mismo tiempo, una especie de tai-chi munido de vincha y raqueta. A lo largo de una extensa carrera deportiva el tenista suizo ha sabido acompañar su virtuosismo con una racha apabullante de triunfos condensados en 13 títulos de Grand Slam, a sólo uno de igualar el récord de Pete Sampras. No obstante, algunos especialistas sostienen que se encuentra en decadencia, que ya no tiene la motivación ni la velocidad de antaño. Es claro que se halla en la segunda mitad de su carrera y que el despiadado circuito tenístico profesional no respeta trayectoria o talento alguno sino que sólo sabe de puntos para elaborar los rankings en la computadora del ATP.
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